Diario de León
Publicado por
EMILIO GANCEDO
León

Creado:

Actualizado:

ME CORRIGE Javier Díez Arroyo, parroquiano de Mina -el bar del Húmedo que apareció, con más motivo que ningún otro, en la lista de los 200 mejores establecimientos de España que hizo El País, algún día contaré esa historia- y me dice que a las fiestas de San Juan y San Pedro no se les puede llamar patronales : «Los patronos son San Marcelo (de la ciudad) y San Froilán (de la diócesis). Cuando éramos pequeños, en los carteles oficiales ponía Ferias y Fiestas, pero ya hace unos años que sólo pone Fiestas de San Juan y San Pedro». Y claro, eso encendió debate porque se había quedado buena noche a la puerta de Mina y algo teníamos que hacer. Digamos antes que los debates de junto a la barra del Mina se dividen en a) actualidad y autonomía leonesa; b) la noche y su problemática; c) política internacional; y d) por qué coño no se crea una fábrica de cerveza en León con la de lúpulo que hay. El caso es que la otra noche el tema eran la fiestas no-patronales y la falta de luces, tanto de la ciudad como de sus gobernantes. Está muy bien que no se pongan para ahorrar electricidad, que estamos en plena desaceleración controlada, pero así, ¿quién sabe que estamos de fiesta? Ni siquiera las bandericas de países del mundo o las del León libre de cuarteles que ponen en cualquier pueblo... Luego, el hecho de que no haya espacios diferentes, variados; o se está viendo los fuegos y luego a Rosario -o a los cantantes que ponen un disco y mueven la boca-, o no hay nada más. En una punta de León no cabía un bolígrafo y en la otra, al lado mismo de la plaza las Tiendas, estábamos los de Mina y cuatro más. O las fiestas toman los barrios o los barrios quedan barridos por las fiestas. Pero lo de que sólo muevan la boca... Para eso, decía yo, mejor ir a ver a Zapico, que toca el acordeón mientras su compadre le da al bombo con la pierna ortopédica. La conclusión fue que lo que de verdad presta es San Froilán, donde hay avellanas, morcilla, vino y gaitas. Y al santo se le pueden tocar las narices.

tracking