EN POCAS PALABRAS LETRA PEQUEÑA
Cocaína a mansalva Divorcio exprés
YA SE sabía que nuestro país está a la cabeza del mundo desarrollado en consumo de cocaína, pero ahora se ha constatado a partir de un curioso estudio confeccionado por expertos de la Universidad de Valencia: el consumo de cocaína en nuestro país es tal que actualmente el 90% de los billetes en circulación contienen dicha sustancia. Los resultados del análisis, publicados en la revista Trends in Analytical Chemistry, son fruto de un estudio comparativo realizado en 2005, y se explican por una relación «inequívoca» entre los niveles de droga encontrados y el elevado consumo de esta sustancia, si bien es cierto que tampoco se puede deducir que todos los billetes examinados hayan sido utilizados para esnifar coca: la concentración de droga, que en algunos billetes se eleva hasta los 889 microgramos, se debe a la contaminación cruzada que se produce al intercambiar billetes de mano a mano. La huella es ciertamente preocupante. LEO con asombro y perplejidad en una publicación confesional católica que se distribuye junto a un periódico estatal que el llamado «divorcio exprés» ha causado un daño grave e irreparable a la institución de la familia. El «divorcio exprés», como se sabe, no es más que la concesión de más facilidades a las personas que deseen romper el vínculo matrimonial civil, que antes debían conseguir previamente la separación formal y aguardar determinados plazos. ¿Cuál es entonces el problema? ¿Acaso se sugiere aún, a estas alturas, que lo que la ley civil debe hacer es reconocer la indisolubilidad de tal unión o, cuando menos, poner todas las trabas imaginables para disuadir a los cónyuges de que den por concluida la ligazón? Todo esto resulta simplemente surrealista, y sugiere a las claras que determinadas concepciones religiosas de la sociedad y del Estado se siguen basando en criterios totalitarios que serían incompatibles con la libertad, con el derecho a la autodeterminación personal y, en última instancia, con la propia democracia.