NUBES Y CLAROS
Tiritas en el alma
LA ASOCIACIÓN de Familiares de Enfermos de Alzhéimer de León ha recibido en pocos días dos importantes espaldarazos: el de la Reina Sofía y el premio Diario de León al Desarrollo Social y los Valores Humanos, que destaca la labor de este numeroso grupo de personas entregadas a la causa con tanta dedicación como altruismo. Agradecimientos de alcurnia que no hacen sino poner en voz alta los que cada día les reiteran las miles de familias a las que la asociación rescata de la desesperación, el aturdimiento y el no saber qué hacer. Aquellos que sufren el zarpazo de un mal que les roba el fondo de los suyos y les deja poco más que el cuidado de lo que fueron. Miles de leoneses que, más allá del aspecto físico de la enfermedad, tienen en los voluntarios y trabajadores de la asociación un apoyo sin el cual el peso con el que han de cargar se haría insoportable. AFA ha recorrido un largo camino, pero aún está en la salida de la carrera que sus ilusiones pretenden trazar. No luchan sólo contra la enfermedad y sus secuelas, han tenido que meterse entre los políticos, a pedir fondos, a promotores y constructores, a ingenieros de montañas de papeles y túneles de burocracia. Han logrado mucho, pero esperan conseguir mucho más. Un camino en el que no debería fallar el apoyo sin condiciones de instituciones como, entre otras, Caja España, donde por cierto guardan los ahorros de toda la vida muchos de los enfermos que hoy esperan una plaza en uno de los centros de la provincia; o confían en que el nuevo centro, o las tan ansiadas plazas residenciales que algún día se conseguirán, lleguen a tiempo para ellos. Mientras, cada día, miles de leoneses aplaudimos la atención de AFA. Qué haríamos sin su ayuda. Y qué sin el remedio siempre a tiempo de la muchas tiritas que nos ponen en el alma.