TRIBUNA | FRANCISCO JAVIER GUTIÉRREZ | CONCEJAL DE URBANISMO DEL AYUNTAMIENTO DE LEÓN
La otra noche
Para algunos mejor guardar silencio no sea que nos demos cuenta que aquellos que nos advierten por nuestro bien del peligro de todos estos proyectos no sean en
LA OTRA NOCHE, en esos escasos remansos de paz que los «fabulosos menudos» me permiten, me encontré por sorpresa adentrándome en el mundo de los seres imaginarios del maestro Borges. Allí rozó mi piel veloz y amenazante el temible Axehandle Hound, que tiene la cabeza en forma de hacha, el cuerpo en forma de mango de hacha, las patas retacortas, y se alimenta exclusivamente de mangos de hacha. Por suerte conseguí refugiarme entre unos árboles y elevando la mirada, sobrevolaron mi cabeza numerosos Upland Trouts, que como es bien conocido son peces que anidan en los árboles, vuelan muy bien y tienen miedo al agua. Mientras tanto en una de las copas, permanecía inmóvil, casi como una esfinge, un magnífico ejemplar de Goofus Bird», un extraño pájaro que construye su nido al revés y vuela para atrás, porque no le importa adonde va, sino dónde estuvo.
Fue entonces cuando admiré al insólito indio sioux, Haokah, por su increíble capacidad para llorar cuando estaba contento; reír cuando triste, sentir el frío como calor y el calor como frío.
Entonces me despertó un llanto de uno de los «fabulosos menudos», y mientras recobraba la posición vertical, el libro que tenía entre las manos se deslizó entre mis dedos, dejando caer todas las maravillosas palabras que he tomado aquí prestadas, y algunas más que me guardo, salvo aquellas de un tal Descartes cuando mantiene que los monos podrían hablar si quisieran, pero que han resuelto guardar silencio, para que no los obliguen a trabajar.
La verdad es que cuando uno retorna a la realidad y analiza la tarea del «opinante común», y la «inestimable aportación política de la oposición municipal» en nuestro ayuntamiento, se da cuanta de que todos estos seres imaginarios no andaban muy desencaminados.
Seguramente es mejor no proponer un Palacio de Congresos, un tranvía, el soterramiento de Michaísa, la trasformación de Mariano Andrés, Fernández Ladreda, la peatonalización del Casco histórico aún inconclusa, la Rehabilitación del Palacio del Conde Luna, la construcción de polideportivos en los colegios públicos, la rehabilitación de nuestras guarderías, la rehabilitación de nuestra zona oeste a través de un nuevo ARI, la construcción de un centro vecinal en Armunia, la construcción de viviendas de VPO en venta y alquiler, la apertura del Espolón junto con la desaparición de Almansa y la peatonalización parcial de la calle de los Cubos, y tantas cosas más. En fin que van a tener razón Borges y Descartes. Para algunos mejor guardar silencio no sea que nos demos cuenta que aquellos que nos advierten por nuestro bien del peligro de todos estos proyectos no sean en el fondo más que fabulosos seres imaginarios a los que no importa hacia donde van, sino donde han estado.