Muy personal
«Después de unos años dedicado al comercio internacional, puro business, descubrí otra motivación, más fuerte si cabe que las anteriores, que el año pasado me empujó a vivir en República Dominicana y a estar ahora en Haití. Ésta no es otra que el poder ayudar con mi experiencia, motivación y esfuerzo a personas que realmente lo necesitan. Todo el mundo me pregunta que echo de menos y mucha gente me dice que en España es donde mejor se vive o que cuándo me voy a asentar, hacer un trabajo de verdad y que no me crea Peter Pan, etc. Lo que realmente, lo único que echo de menos es mi familia, el cariño totalmente desinteresado de mis padres y mis hermanos, ver crecer a mis sobrinos y jugar con ellos. Sin embargo, también recibo ánimos. El otro día mi sobrina Anita de 14 años me dijo por e-mail una de las cosas más bonitas que me han dicho nunca, y es que a ella de mayor le encantaría hacer algo como lo que yo hago, en vez de querer ser modelo, cantante o simplemente rica». Otro año más, volveré a casa por Navidad, pero como se puede leer en la lámina que me regaló mi hermano mayor y cuelga en mi salón: «El que está acostumbrado a viajar, sabe que siempre es necesario partir algún día».