Muy personal
Eduardo Méndez Marassa ha sido profesor de español en Estados Unidos y en Asia y actualmente imparte sus clases en un colegio del barrio de Budejovicka, en Praga, a casi un centenar de jóvenes. Su carácter alegre y divertido le llevó a participar en un vídeo durante su estancia en China y ahora ese momento se ha convertido en una «anécdota» para contar en España. «Recuerdo la vergüenza que pasé durante el rodaje de un anuncio para la televisión; el director quería ver mis habilidades como artista para, quizá después, incluirme en el reparto de las películas de artes marciales que solía realizar. No se les ocurrió pedirme otra cosa que bailar unos pasos de flamenco. Yo pensé que no tendrían mucha idea de lo que es el baile flamenco y me improvisé unos cuantos pataleos acompañados de gritos y gesticulaciones, pero me equivoqué claramente. La cara de la gente en el plató de rodaje tras mi baile era todo un poema... desde la risa contenida hasta la estupefacción. Si no sabes torear, Manolete...». A pesar de su carácter viajero, este profesor leonés prefiere ir por el mundo sin cámara fotográfica: «Es parte ya de mi personalidad el no coleccionar fotografías porque son meras ataduras físicas al pasado».