CORNADA DE LOBO
No hay mudanza
Majestad, atended vos a los tomatazos, que intentaré mientras tanto averiguar y relataros qué es lo que está pasando en esta alborotada corrala en la que os habéis metido tan a la ligera vestido de tiros largos (al elefante).
Los aires de la corrala están llenos de los ecos de teletertulias y telerosas donde os ponen de chupa de dómine a todo volumen. El suelo de la corrala está lleno de prensas, octavillas y revistas con editoriales fulminantes, repasos de conducta y chistes desternillantes. Las barandillas de la corrala están llenas de vecindad arremolinada lanzando improperios que caen al patio como pedradas o cornisas desprendidas. Las escaleras de la corrala están llenas de oportunistas que bajan con otra chaqueta y vendedores que suben con bandera tricolor. Las puertas de la corrala están llenas de ávidos corresponsales extranjeros con risa sardónica porque cobrarán doble por las crónicas de este vodevil interminable (y real). Los tejados de la corrala están llenos de gatos pardos que no eran monáquicos-monárquicos, pero sí juancarlistas y ahora, decepcionados por sus safaris y yernos, vuelven a ser franquistas, lo que nunca dejaron de ser. Los sótanos de la corrala están llenos de los gatos negros que bajaron del tejado al intuir que es tiempo de asomar ratas y de haber casquería o despiece en el patio. Las tenadas y desvanes de la corrala están llenas de antiguas asonadas antiborbónicas, de apolilladas pancartas contra Espartero y hay allí una gramola en la que aún suena aquella canción pop de los liberales del XIX, Hay que echar de España a las infantas por el mal uso que hacen de las plantas . Las cocinas de la corrala están llenas de periodistas becarios embutiendo morcillas con refritos y efemérides porque sus jefes no cesan de pedir más sangre en calceta para atender la demanda vampira del pueblo cabreado y ofendido que os pone en el foco de sus furias, majestad, cual monigote de una caseta de pimpampún. Pero sobrellevadlo tranquilo, señor, ese pueblo furioso sabe que En tiempos de tribulación no se debe hacer mudanza ... o decidle vos ¿y el Madrid, otra vez campeón de Europa?... y se irán todos cagando cerillas a ver la tele.