Diario de León

LEONESES POR EL MUNDO. XI'AN | Luis Díaz Pérez. ingeniero técnico aeronáutico

«El desarrollo de China es un arma de doble filo»

Reside en la ciudad de los famosos guerreros de terracota. Una urbe de más de siete millones de habitantes que pone en evidencia todas las contradicciones del gigante asiático.

Luis Díaz, en la zona monumental de Xi’an.

Luis Díaz, en la zona monumental de Xi’an.

Publicado por
F. CASTRO | LEÓN
León

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De Valencia de Don Juan a una de las grandes urbes chinas, conocida por sus guerreros de terracota. Y por el camino el Campus de Vegazana donde estudió antes de viajar a Estados Unidos con una beca Amicus de la Universidad de León para formarse en Missouri. Entonces ya era ingeniero técnico aeronáutico pero quería la titulación superior y para ello se matriculó en la Universidad Politécnica de Valencia, donde fue de nuevo becado para viajar a China y cumplir «el sueño de vivir en Asia para ampliar el conocimiento de otras culturas», lo que considera «clave a la hora de emprender estas aventuras».

Luis Díaz tiene 23 años y desde agosto reside en Xi’an. Aprende chino por las mañanas y por las tardes continúa sus estudios de aeronáutica. La ciudad china tiene entre siete y ocho millones de habitantes entre el casco urbano y los enormes suburbios que la rodean. Xi’an es conocida mundialmente por sus guerreros de terracota y también por la wild goose pagoda , la muralla de la ciudad, la torre del tambor o la torre de la campana.

«La ciudad tiene mucho movimiento... notas el crecimiento de China, la rapidez con que lo hacen y las horas que trabajan. Las universidades cuentan con una gran afluencia de estudiantes extranjeros sobre todo de Pakistán, Mongolia y Kazajistán», asegura Luis Díaz, quien destaca que los europeos aún siguen siendo minoría en todo. «Entre la gente que te encuentras aquí del viejo continente la mayoría son profesores de su lengua nativa o ingenieros trabajando para alguna empresa europea».

Y el contraste es realmente muy grande: «La verdad es que el desarrollo que vive China es un arma de doble filo. Aquí la gente no tiene compasión, ni piedad ninguna. Los ricos ganan dinero a costa de engañar a los pobres hasta unos límites insospechados». A Luis le llama la atención lo afable que son los chinos: «Una de las grandes cosas que tiene este país es la amabilidad de las personas, aunque su higiene no sea la más adecuada para lo que nosotros consideramos como normal».

«Aquí ves determinados detalles de que el avance de China se desarrolla a una velocidad que ni la propia población es capaz de asumir. Un ejemplo es que al visitar los guerreros de Xi’an, considerada la octava maravilla del mundo, ves que tiene una afluencia de público impresionante, pero notas la falta de estructura que aún sufre China. Únicamente se ofrece un autobús para ir a visitar la zona que está como a una hora del centro de la ciudad y que cuesta siete yuanes. Aquí todo se realiza a base de copiar y meter gente, y como eso es lo que les sobra pues no tienen problema», asegura Luis Díaz.

Sobre el clima de la zona asegura que se asemeja al de León pero con la diferencia de que todos los días está nublado, pero en realidad es por la contaminación que tiene la ciudad: «A una hora de la ciudad hay unas montañas maravillosas que me recuerdan mucho a León por su cercanía».

En la vida cotidiana asegura que le llamó mucho la atención el transporte público, ya que supuso una de las grandes sorpresas positivas que tuvo al llegar a Xi’an: «Los autobuses cuestan un yuan, doce céntimos por trayecto, y van completamente llenos. Los taxis tienen un coste de unos doce yuanes en los trayectos que se pueden considerar como rutas habituales, y el metro cuesta dos yuanes y es donde están mejorando más en los últimos tiempos. Además existe una tarjeta con la que el bus cuesta seis céntimos (medio yuan) y el metro doce (1 yuan)».

Sobre sus planes de futuro Luis Díaz asegura que uno de los mayores placeres de su vida sería poder regresar para establecerse en un futuro en León: «Aun habiendo vivido y estado en tantos sitios... como en casa en ningún lado. Pero la verdad es que mis esperanzas están puestas en que en el día de mañana pueda hacer algo por mi gente y conseguir que nuestra provincia ofrezca oportunidades para gente como nosotros, gente con estudios, trabajadora y que por falta de trabajo tenemos que emigrar a Madrid o Barcelona o incluso en casos como el mío a vivir lejos de casa. La verdad es que el vivir fuera ayuda a apreciar lo bien que se vive en nuestra tierra».

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