RELEVO EN LA MONARQUÍA 'ORANGE'
Holanda aclama a sus nuevos reyes
«La monarquía no es estática; es símbolo de continuidad y representa un vínculo con nuestro pasado como nación», dijo Guillermo Alejandro tras convertirse, junto a Máxima, en monarcas de los Países Bajos.

El rey Guillermo Alejandro y su esposa, la reina consorte Máxima, abandonan la Iglesia nueva tras la ceremonia de investidura.
Guillermo Alejandro y su esposa Máxima se convirtieron ayer en reyes de Holanda tras la abdicación de la reina Beatriz, en el primer relevo monárquico del siglo XXI en Europa. «Juro ante los pueblos del Reino observar y respetar siempre el Estatuto del Reino y la Constitución», proclamó el nuevo monarca, de 46 años, en la medieval Nieuwe Kerk (Iglesia Nueva) de Ámsterdam. En este templo se celebró la ceremonia oficial de entronización pocas horas después de la abdicación de Beatriz, quien estuvo en el trono durante 33 años. Tras la jura, fue oficialmente investido rey por parte de los Estados Generales (Senado y Cámara baja) y de los territorios caribeños y antiguas colonias de los Países Bajos (Aruba, Curazao y Sint Maarten).
Las primeras palabras del nuevo monarca fue para su antecesora. «Mi querida madre: usted se desempeñó como reina con plena conciencia de las responsabilidades que ello implica y se dedicó de lleno a las obligaciones inherentes a su cargo. Cada monarca desempeña su cargo con un estilo propio. Somos personas diferentes, en épocas diferentes. La monarquía no es estática. Se ha ido adaptando a las distintas circunstancias dentro del marco de nuestras reglas constitucionales», destacó.
Durante la ceremonia de entronización de su hijo, la ahora princesa de Holanda, de 75 años, no dejó de hacerle guiños de aprobación. A su lado estaba su nieta e hija mayor del monarca, Amalia, de nueve años, quien pasó a ser princesa de Orange, título de la heredera, y las pequeñas princesas Alexia y Ariane, todas vestidas en azul de la firma belga Natan.
Emoción
Visiblemente emocionada, la reina consorte argentina impactó con un vestido azul Francia de gasa del diseñador holandés Jan Taminiau. A la ceremonia asistieron representantes de las casas reales de todo el planeta, entre ellos el príncipe heredero de la Corona, Felipe de Borbón, y su esposa, Letizia.
Completamente teñida de naranja, Ámsterdam está de fiesta. Unas 25.000 personas —según la Policía— vestidas de pies a cabeza de naranja, como corresponde a la Casa de Orange, la dinastía reinante, se congregaron desde primera hora en la plaza Dam, donde se trasmitió la ceremonia por una pantalla gigante. Guillermo Alejandro es el primer rey varón de Holanda de los últimos 123 años y junto a su esposa, conformará la pareja más joven de las monarquías occidentales.