EL PAISANAJE
Hunos en paro
Zapatero pasará a la historia como otro caballo de Atila, aquel que donde pisaba no volvía a crecer la hierba: paro, cajas de ahorros, la economía como un erial, el Ave a paso de burra y aeropuertos sin aviones, incluído el de aquí, que ya es tener imaginación para volar. De la minería ni le cuento y, si no, pregunte usted en Rodiezmo, que tiene alcalde del PP. Hubiera sido, en fin, un gran líder para los hunos.
También dejó arrasado al PSOE, cuya alicaída tropa anda buscando otro jefe a la desesperada. Hasta Atila llevaría todas las de perder. Servidor, que en sus años mozos también militó de sociata, pecados juveniles tanto que el anagrama del partido no era el puño y la rosa, sino el yunque y la pluma —el de la coleta de ahora no, quietos todos, otro Atila, sino el de la imprenta y las barbas— no puede menos que sentir nostalgia de los buenos y viejos tiempos. A la edad le pasa lo que al vino si sabes dejarla reposar. Creo que yo tenía el carné veintitrés o veinticuatro de León. Lo guardo como oro en paño en el desván de la memoria y en el de casa por si alguien no se lo cree, los hay muy nuevos, como de ayer.
El partido de los socialistas parece hoy una jaula de grillos. O un corral de gallinas sin gallo. O una parada de vacas sin semental. Qué buenas eran las del Ejército cuando Franco antes de inventarse la guarrada de las pajuelas y la inseminación artificial. En resumen, que buscan un macho alfa o líder y creen que todas sus desgracias vienen de ahí. Pues no, miembros y miembras del derrape electoral socialista, eso de la paridad de sexos fue otra parida zapateril, porque el problema lo tienen en el pasado más reciente. Dos años no son nada y no se puede pedir el voto a la gente cuando la has dejado arrastrada cual puta por rastrojos. No hace falta tener memoria de elefante, quieto también su Majestad saliente, que esa es otra, porque enseguida el ciudadano te relaciona con malas compañías y huye tal que gato escaldado.
El guirigay del PSOE, quieto también tú, Zerolo, no es por falta de liderazgo, sino culpa del paro, donde ahora andan decenas de miles de antiguos cargos públicos mendigando una ocupación. Se los imagina uno en la cola del Inem y compadece a la funcionaria cuando pregunta «¿profesión?» y contestan «político». Ese diálogo seguiría más o menos así con la de la ventanilla «¿y qué más sabe hacer?», «nada». Se entiende mal. Cuando me preguntaron a mí respondí que periodista y redactor jefe. «¿Estudios?». «Licenciado en Ciencias de la Información por la Complutense añada del setenta y seis, la primera en todo». «Si no me trae el título, no puedo inscribirlo así». Como le dije que no, a buenas horas la moza puso «jefe de equipo». Así figura allí este menda. Cualquier día me llaman para jefe de reponedoras en Carrefour.
El paro en sus filas está en la base de la crisis socialista. La política se ha convertido en una profesión para toda la vida, fuera de la cual para ellos no hay vida inteligente. Otros, en cambio, lo entendemos perfectamente. Que uno recuerde el único político que lo cogió al vuelo fue el exalcalde leonés Francisco Fernández, de alias cariñoso Paco Raquetas por lo del tenis. Tal era su juego de muñeca en la ya extinta Caja España, de donde venía, que cogió al vuelo una indemnización de un millón de euros entre pitos y flautas. A eso se le llama una volea tenística en toda regla. Está desaparecido desde entonces, quizá en la Riviera Maya, por supuesto todo incluído.
Las cuitas socialistas se solucionaban volviendo al poder y al sillón. Pero es improbable que les voten después del estropicio de Zapatero. Así que tendrán que esperar a que Rajoy disuelva el PP, cosa no tan improbable, por aburrimiento.
Sean bienvenidos al paro los miembros y miembras socialistas que no hayan sabido montárselo bien. Y feliz colocación a la exministra Maria Elena Álvarez, imputada en el escandaloso escándalo de los Eres andaluces y ahora vicepresidenta del Banco Europeo de Inversiones (BEI), toma ya, donde atropa una soldada mensual de veinticuatro mil euros. O Leire Pajín, que hoy trabaja como asesora de la presidencia de Chile, señora Bachelet. Le irá bien, porque aquello es el mundo al revés, otro hemisferio donde abres un grifo y el agua, en vez de girar en el sentido de las agujas del reloj, como en su casa de Cistierna, lo hace justo al contrario, aunque le parezca a usted mentira.
También es lo que pasaba aquí cuando Zapatero tiraba de la cadena.