EL ABANICO
Cómo gustarte y gustar
E n Hollywood actrices de renombre como Rebel Wilson o Melissa Mac Carthy, Charlize Theron, han emprendido una batalla contra la estigmatización de las gordas en la meca del cine. Una lucha que se suma a la de la igualdad de salarios y que promete convertirse en una auténtica revolución en lo que a la imagen de la mujer se refiere. Ya que de lo que se trata es de dar visibilidad a un alto porcentaje de la población que no está entre las políticamente correctas: chicas altas, rubias, estilizadas, bellísimas.
Este es un tema que preocupa y mucho a los especialistas en nutrición pero también a quienes se dedican al mundo de la belleza, como es el caso de Myriam Yébenes, autora de Cómo gustarte y gustar. Un libro en el que puedes encontrar las claves para mantenerte en forma sin necesidad de recurrir a dietas milagros ni a experimentos que ponen en grave riesgo tu salud y tú físico. Es indudable que todos queremos estar bien, incluso muy bien, pero eso que no es ningún pecado, ni nos puede hacer perder la cabeza.
Tener unos kilos de más, tus buenas curvas, no debe ser un drama, siempre que se tengan bien distribuidos, y no afecte a tu salud. Cierto que la obesidad ha alcanzado límites preocupantes tanto en América como en Europa, también en España, debido en buena parte a las comidas elaboradas, y a la falta de tiempo para cocinar unas buenas legumbres o unas buenas verduras. Un problema que se puede solventar siguiendo la ya famosa dieta Mediterránea, en la que se da mucha importancia a los productos de la tierra, sin olvidarnos por supuesto de un elemento fundamental, el ejercicio físico.
Estamos a punto de comenzar las vacaciones de verano, una época que invita al relax pero también a los excesos gastronómicos. Controlar la ansiedad por la comida, por la bebida puede ser también la forma de mantenerte en el peso apropiado, que no para todos es igual ya que el peso dependerá mucho de cuales sean tus genes, tu estatura, e incluso el tipo de vida que hagas, que ha de ser lo más sana posible pero sin olvidarte de que el ocio es fuente de salud.