Diario de León

La virtud del fracaso

JOHANNES HAUSHOFER, profesor de psicología de la Universidad de Princeton, acaba de hacer público su currículo de fracasos, un compendio de todo lo que no ha conseguido en la vida....

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cristina fanjul | león

... Al final de su currículo, Haushofer destaca con ironía que este documento ha recibido mucha más atención que todo su trabajo académico. En su página web, Johannes Haushofer explica que la mayoría de las cosas que ha intentado en su vida han sido fracasos. «Esos fracasos son a menudo invisibles, algo que no ocurre con los éxitos. Me he dado cuenta de que esto hace que los demás piensen que la mayoría de las cosas me funcionan. La gente suele atribuirse a sí misma sus propios fallos en lugar de tener en cuenta el hecho de que el mundo está sometido al azar,de que los formularios de aplicación a los trabajos son una basura y de que los entrevistadores y comités de selección tienen días malos»...

Decía Camilo José Cela que daba las gracias a todos sus enemigos por lo que le habían ayudado en su carrera literaria, mientras que la letanía más conocida de Samuel Beckett era ‘Da igual. Prueba otra vez. Fracasa otra vez. Fracasa mejor.’

Destaca el anterior rector, José Ángel Hermida, que fue matemático antes que rector, que Edison había descubierto 999 maneras de como no hacer una bombilla. «El fracaso enseña mucho y en matemáticas te enseña a pensar. Es muy creativo», reflexiona el profesor, que recuerda cómo uno de los intentos improductivos por hallar una solución para el teorema de Fermat llevó a la teoría de las congruencias, y esta abrió la puerta a la revolución tecnológica digital. «A lo largo de mi vida profesional, ha habido teoremas que me han tenido trabajando más de cinco meses. No logré resolver muchos de ellos, pero me enseñaron mucho. En las matemáticas, el fracaso es un continuo y te enseña que ante él tienes sólo dos posibilidades: o te hundes o rebotas con fuerza y tomas lecciones de lo ocurrido».

El presidente de la Diputación, Juan Martínez Majo, defiende que el fracaso sirve para aportarte serenidad, tranquilidad y fortaleza en las decisiones. «Cuando tomas muchas decisiones en poco tiempo, a veces corres el riesgo de no hacerlo de manera meditada», explica el político popular, que subraya los «traspiés» que ha sufrido por decir lo que siente y piensa. El responsable de la institución provincial recuerda uno de sus mayores fracasos políticos. «Han pasado ya veinte años. Tenía el propósito de hacer el primer CTR de la provincia en Velilla de la Reina. Tenía todos los informes a favor y habría sido un gran proyecto para el pueblo. Sin embargo, la gente votó en contra», recuerda Majo, que añade con pesar que hubo muchos que le dejaron en la cuneta. «Cuando luchas tanto por algo que crees razonable y después despiertas y te das cuenta de que los intereses políticos prevalecen por encima de la razón... Eso es una escuela de vida, triste, pero una escuela de vida al fin y al cabo».

Jesús Egido, recuerda la «hecatombe» del cierre de Diario 16: «De repente, te quedas sin trabajo, una putada que te obliga a buscar soluciones». El periodista se reconvirtió en editor y ahora lidera Rey Lear, uno de los proyectos literarios más brillantes del panorama editorial. «En sociedades como la norteamericana, el fracaso se valora. Quiero decir con esto que si tú llegas a un banco a pedir un crédito con el bagaje de dos o tres experiencias empresariales anteriores, el banco lo considera un activo», asegura Egido. Sin embargo, el periodista lamenta que en España, por lo general, un fracaso lleva al hundimiento.

«A mí, el cierre de Diario 16 me ayudó a darme cuenta de que nada era eterno, me obligó a buscar otros recursos, a abrirme a otros campos», revela el editor.

El extravío de Luis Mateo

Como buen autor ruso, considera Luis Mateo Díez que el perdedor es una figura que refleja muy bien la condición humana en general y la española en particular. «El fracaso pertenece al orden de la vida y yo, personalmente, tengo conciencia del fracaso como una experiencia que jalona la vida sin remisión», reflexiona. El autor de La fuente de la Edad subraya que este sentimiento es una constante en su mundo literario. «La pérdida es el tono común de la condición humana a la que pertenecemos», sostiene el escritor, que ha dibujado a muchos de sus personajes como una metáfora de la pérdida y el extravío, como héroes del fracaso. «Ese fracaso alienta la lucha por la vida, es la lucha de quien acepta la derrota pero no se conforma con ella», añade. Y es que para Luis Mateo Díez en la lucha por la supervivencia siempre hay un escalón moral superior.

Don Quijote del fracaso

Este año se conmemora el cuarto centenario de Cervantes y parece que se hace con sigilo. Sin ir más lejos, la feria del libro de Madrid, que se abre el día 27, se dedica a Francia. Cervantes sigue fracasando en España. Tal vez porque, como dice Jesús Egido, España no consiente los fracasos con deportividad. «España no te deja fracasar. Te mata».

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