La constelación de Perseo

La lluvia de estrellas que ilumina las noches de agosto recibe su nombre debido a que parece que las estrellas fugaces confluyen en la constelación de Perseo. Según la mitología griega, Perseo es hijo de Zeus, padre de los dioses y los hombres. El dios griego, enamorado de la ninfa Dánae, descendió hasta la habitación, en la que estaba confinada a la bella ninfa por su padre para que no concibiese, en forma de lluvia dorara y engendró a su futuro vástago: Perseo. La constelación de la que parecen salir los meteoros está situada al lado de la de su enamorada, la princesa Andrómeda.