Diario de León

RADIOGRAFÍA DE LEÓN ■ LA EVOLUCIÓN A LA BAJA DE 10 AÑOS

La basura delata el declive de León

La basura dice mucho de lo que somos.Si una de las consecuencias del desarrollo económico fue el aumento de los desechos, la pérdida de población y el declive económico llevan aparejada la reducción de residuos. Es el caso de León

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cristina fanjul | león

La producción de basura en León disminuye y lo hace al mismo ritmo que la población. Según los datos del padrón publicados por el INE, el número de habitantes de la ciudad ha descendido de 136.985 en 2006 hasta los 126.192 con los que se cerró el año pasado. Es decir, en diez años, la capital de la provincia ha perdido un 8% de población, un descenso que coincide con el de la basura generada, que también ha sufrido un descenso de casi un 17%. Según los técnicos consultados, el análisis de estos datos tiene una doble explicación. Por un lado, la reducción de los desechos está relacionada con la población, pero también, y de manera muy especial, con la recesión. Si se consume menos, se produce menos basura. Al analizar los datos por meses, llama la atención que hay dos en los que la generación de residuos es superior al resto: mayo y diciembre, con 3.859.000 y 3.858.000 millones respectivamente, mientras que los meses de julio, agosto y septiembre —coincidiendo con las vacaciones— concentran el dato más bajo, con 3.309.000, 2.287.000 y 3.433.000.

Uno de los datos más preocupantes se refiere a la cantidad de desechos que genera el incivismo de los transeúntes. La media de la recogida diaria de los barrenderos se cifra en 1.560 kilos, una cifra que también oscila dependiendo del mes.

El catedrático de Medio Ambiente de la Universidad de León, Estanislao Luis Calabuig, destaca que la cantidad de basura que se produce está ligada al desarrollo económico. «Antes la basura se quemaba, se compostaba, y los desechos orgánicos se utilizaban para alimentar a los animales», explica para compararlo con la situación actual. Subraya que la producción de basura es uno de los criterios que se utilizan a la hora de medir la huella ecológica —el indicador que mide el impacto ambiental generado por la demanda humana que se hace de los recursos existentes en los ecosistemas del planeta— y destaca que en una ciudad como León está en algo más de un kilo por habitante al día, lo que al año supone, según los datos que se desprenden del Ayuntamiento, 306 kilos al año. El catedrático se refiere a la cantidad de energía que hay que consumir para producir toda esa basura y explica que este indicador revela, por ejemplo cuánta energía se gasta desde que se produce el plátano hasta que la cáscara se desecha. «Por eso, si no se recicla bien, según las normas de sostenibilidad, el coste para el planeta es enorme», asegura. Por esa razón, Estanislao Luis Calabuig manifiesta la necesidad de conocer la composición de la basura, una investigación que él ya dirigió hace algunos años, cuando Santovenia albergaba toneladas de desechos y que se volvió a realizar hace tres años, con el fin de hacer un estudio comparativo de la producción de basura en distintas zonas de la provincia. Y es que los residuos cambian dependiendo del barrio de León que se analice. Y si bien no es posible conocer la composición de la bolsa de cada tipo de habitante, los kilos que se generan dan una idea del perfil. Los datos de 2016 revelan que San Claudio es el barrio que más basura genera, con 5.128.920 kilos al año, mientras que los habitantes del centro, con 2.401.850 kilos de producción, son los que menos desperdicios ocasionan. El Crucero, Eras y Mariano Andrés (cuya recogida es conjunta), y El Egido también están entre las zonas con más kilos de producción.

Reciclaje

Sin embargo, las cifras de reciclado siguen siendo reducidas. León es la única zona que genera reciclaje de pilas, un hábito que en el resto de localidades (Villaquilambre, Sariegos, Santovenia, Valverde de la Virgen y Cuadros) no existe, mientras que la reutilización del papel y el cartón se cifra en algo menos de cuatro millones de kilos y el de vidrio en 2.337.870. El envase es otro tipo de recurso que tampoco se recicla en las localidades del alfoz de León y que en la capital se cifra en 1.629.590.

En cualquier caso, el porcentaje de lo que se recicla sigue siendo ínfimo y genera un problema que, a tenor del catedrático de Medio Ambiente, hay que resolver cuanto antes. «En Alemania, los vertederos de basura están produciendo minas de recursos. Simplemente hay que pensar en la cantidad de fertilizantes que esconden. La eficiencia del reciclaje es muy baja en España. Una pila botón, por poner un ejemplo, contamina varios metros cúbicos de superficie», alerta Calabuig, que denuncia que la falta de eficiencia unida al derroche es una «bomba de relojería para el medio ambiente». Así, sostiene que el proceso de educación del ciudadano debe ir unido al cumplimiento de las previsiones que se hacen por parte de las UTEs que se encargan del tratamiento de residuos.

En este sentido, el gerente del consorcio de Gersul, Secundino Prieto, destaca que la vida útil del vaso de San Román de la Vega se debe a que se produjo más basura de la prevista durante varios años y al hecho de que antes de iniciar las obras del CTR ya había acumulado residuos que tuvieron que ser absorbidos por el centro de tratamiento.

Huella ecológica

Estanislao Luis Calabuig destaca que, a pesar de lo que muchos consideran, pensar en que se puede reducir la huella ecológica a través del consumo de productos de proximidad es poco menos que una utopía. En este sentido, destaca que cuando se habla de una población de más de cien mil habitantes sería imposible puesto que no hay superficie suficiente que produzca lo que esta población requiere. El catedrático destaca que, si bien todo depende del nivel de desarrollo del país en cuestión, los niveles de huella ecológica oscilan entre la hectárea que requiere cada habitante de Mozambique a las diez que necesitan los habitantes de Emiratos Árabes Unidos. En España, esta huella se sitúa entre los 3 y los 6,5 hectáreas por persona. «En la ciencia se cumple la parábola de los talentos, que dice que a todo el que tiene se le dará y le sobrará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene...»

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