CORNADA DE LOBO
Pobres y vagos
Ver a socialistas cazurros mamporreando el bombo del «León Solo» tiene mucha gracia, pues ese gran parche siempre se les acaba quedando en pandereta de chapitas y cintas nacionaleras. Es la que siempre acaban tocando desesperadamente los partidos que van fanés o rejoneados en urnas y junto a tablas... pandereta de tuno tunante... y tonante.
Cuando su fe o «credo» no rulan, ¿es que tienen que tirarse al «padrenuestro» que estás en los cielos de Fuensaldaña, danos la hijuela, más funcionarios y el pan de cada día (pan con chorizo, por supuesto; pero chorizo autóctono)?... ¿o rezar berrando el «avemaría, cuándo serás mía, si me quisieras, todo te daría»?... la cosa es tirarse al rezo buscando milagros.
Los socialistas cazurros lo hicieron desde el principio de los tiempos democráticos cuando Baldomero Lozano (albaceteño, diputado paracaidista aquí, gran tipo y político finísimo) olfateó el filón insinuado de aquel primer leonesismo que renacía inspirado desde una izquierdina para que al poco lo engullera una derechona tendera o funcionaria y un desecho de otras tientas. Entonces Baldomero insinuó un flirt de reservado con aquel leonesismo sabiendo que sus guiño sólo era postura y que se abortaría fácilmente desde su partido ya acomodado a un marco autonómico establecido en España a toda prisa, o sea, a toda leche... en los morros.
Treinta años después, siendo burgomaestre centimetropolitano de esta ciudad Paco Poco, plagió el postureo moranista y volvió el socialismo cazurro a la pandereta leonesista-socialista... ¡por este orden!, antes leonesista, aclaró ese tipo que acabó editando documentos municipales en bilingüe (castellano/lleunés)... viva la chorrá.
Y todo, para nada.
Por eso es de risa que vuelvan a hacerlo otra vez. Dicen que, si se propone un referéndum hoy, no habrá un solo leonés que vote por ir con Castilla, como quien dice «¿a qué ocuparme de problemas leoneses?, en Pucela está el origen de todos ellos». Tanta pobreza y vagancia política desconsuela y aterra.
Pobres y vagos, vaya plan.