Los Gancedo venden su buque insignia
Son el último exponente del gran comercio leonés que conquistó Madrid a principios de siglo pasado. Gancedo, la gran empresa de tapicerías de lujo, pone a la venta su local en el palacete de Velázquez 21..

Imagen aparecida en la revista Telva de los herederos de José Gancedo. ANTÓN GORI
cristina fanjul | león
José y Bernardo Gancedo Otero llegaron a Madrid a principios del siglo pasado. Originarios de la Casa Roxo, en Laciana, llegaron a Madrid con apenas doce años tras haber estudiado en las escuelas de Sierra Pambley de Laciana para trabajar como mozos en los comercios de la capital. Asegura el historiador Víctor del Reguero que dormían en ocasiones bajo el mostrador. Sin embargo, su capacidad intelectual y su visión empresarial les permitió iniciar su propio negocio en 1945. Tapicerías Gancedo abrió primero en Barcelona, en plena Rambla de Cataluña. Un lustro después expandían su influjo con una nueva tienda en Madrid, en el Paseo de Recoletos. José Gancedo Bagá, hijo homónimo del fundador, convertirá el negocio en los años sucesivos en el más puntero e innovador del sector textil en el país, iniciando la expansión geográfica de la firma hasta abrir varios establecimientos que la tercera generación de la familia aún mantiene. Sus tejidos están en la Casa Blanca, en el Palacio Real, en Moncloa, en el Congreso y en la Casa Blanca. Además, los mejores hoteles del mundo siguen de cerca sus diseños, que siempre protagonizan Casa Decor.
Ahora —según informa El Confidencial , la familia, los Gancedo Puig de la Bellacasa, ponen a la venta, junto al resto de propietarios, el buque insignia de su tienda en España. Se trata del palacete de Velázquez 21, un inmueble que tiene un nivel de protección 1 y que fue diseñado por el arquitecto José Espelius Anduaga. La trayectoria profesional de este arquitecto fue afín a las corrientes historicistas y regeneracionistas que surgieron tras la crisis de finales del siglo XIX. Su estilo tuvo un carácter marcadamente nacional, pero también estuvo influenciado por el regionalismo sevillano. Sus obras más importantes en Madrid fueron el barrio obrero de la Reina Victoria en la carretera de Extremadura, junto a Luis María Cabello, el Teatro de la Reina Victoria en la Carrera de San Jerónimo, el Ministerio de Marina del paseo del Prado, actual sede del Cuartel General de la Armada, o la Plaza de Toros Monumental de las Ventas, en la calle de Alcalá. Las obras fueron concluidas en 1931 por su colaborador Manuel Muñoz Monasterio.
Precio de venta
Según asegura el digital, la consultora Aguirre Newman ha sido la firma elegida por los Gancedo para encontrar un comprador para la parte comercial del inmueble, mientras que CBRE se estaría encargando de la parte residencial. Según el Catastro, el local comercial tiene unas dimensiones de 2.000 metros cuadrados, mientras que la zona residencial alcanza los 4.500. Así, y según el diario, si un inversor quisiera hacerse con el conjunto del edificio, debería abonar más de 50 millones de euros puesto que el precio del metro cuadrado ronda los 8.000 euros.
Se trata de uno de los inmuebles con mayor nivel de protección de la capital. De hecho, en el Plan General de 1997 se establece que deben ser respetados de manera integral el portal, las molduras decorativas, las escaleras, el ascensor o la puerta de madera de cada vivienda, así como la fachada, las cubiertas y la estructura. En el libro Madrid, aquel comercio, Víctor del Reguero hace un recorrido a través de la edad de oro del comercio en Madrid. Capitaneados por leoneses precedentes de Laciana, almacenes como Rodríguez, Tapicerías Gancedo, Mantequerías Leonesas o los hoteles Gran Vía y Regina fueron algunos de los exponentes más importantes del esfuerzo emprendedor de estos industriales leoneses. De hecho, en esta obra de investigación aparece un artículo publicado en el periódico El Sol en 1926 en el que se asegura que nunca se dio, «ni volverá a darse», que 33 miembros de una misma familia estuvieran asociados a una serie de negocios de gran renombre en la capital. Se refiere el periodista a la familia Rodríguez.
Víctor del Reguero destaca la historia de José Rodríguez de Lama, el Burgalés, que se dedicó a la explotación de un negocio de mantequilla, manteca fina como se llamaba entonces. Uno de sus hijos, Manuel, se fue a Madrid a trabajar como criado y terminó creando en 1856 Rodríguez Hermanos, y a partir de ese momento nació el imperio. Poco a poco la familia Rodríguez fue emigrando a Madrid y comenzaron a crear empresas referentes. En los primeros años del siglo XX comercios como Almacenes Rodríguez supusieron un impulso y un referente nacional ya que fueron los primeros de España, creados en el año 1921 y abiertos más de 50 años. Además, fueron pioneros en el comercio nacional con la llamada Semana del Duro, lo que ahora conocemos como las rebajas, o los escaparates, hasta aquel momento algo totalmente desconocido en España.