León impulsa el código ictus
Los radiólogos intervencionistas esperan sextuplicar el número de trombectomías en dos años hasta llegar a los cien pacientes. Cinco servicios del Hospital de León están implicados en minimizar los efectos de un ictus e instan a la población a no ignorar los primeros síntomas. «El tiempo es cerebro», alertan..

El dispositivo ‘stentretriever’ atrapa y retira el trombo que ocluye la arteria cerebral. DL
carmen Tapia | león
De repente se altera el habla, hay dificultad para mover una pierna o un brazo o ambos al mismo tiempo, se tuerce un lado de la boca o hay visión borrosa. Todos estos síntomas, o cada uno por separado, pueden estar provocados por un ictus isquémico, es decir, la existencia de un trombo en una arteria principal del cerebro que impide que parte del tejido reciba el aporte sanguíneo necesario. Cada seis minutos se produce un ictus en España, una alteración que, según la Organización Mundial de la Salud, sufren 15 millones de personas al año.
Los radiólogos intervencionistas Sebastián Baldi y Ana Fernández impulsan en el Hospital de León el procedimiento denominado trombectomía mecánica cerebral, un tratamiento quirúrgico para extraer el trombo del cerebro lo antes posible. El equipo espera sextuplicar los pacientes operados hasta alcanzar a un centenar el año que viene, seis veces más que el año pasado en el que se realizaron 17 operaciones de este tipo y casi el doble de los que van este año, con 60 pacientes intervenidos. «La detección precoz es fundamental para lograr mejores resultados con el tratamiento. Es primordial que el paciente avise al servicio de Emergencias de inmediato cuando existan los síntomas», explica el jefe de sección Sebastián Baldi.
Tras la llamada al 112 a Emergencias, el Hospital de León moviliza Urgencias, Neurología, Radiología Intervencionista y UCI. «Nuestro hospital, al ser un centro de referencia para el tratamiento del ictus por su complejidad, cubre un área de 500.000 habitantes, por lo que nuestra previsión es superar los 100 procedimientos, por lo que hará falta un aumento de recursos tecnológicos, materiales y de personal», explica la radióloga intervencionista Ana Fernández.
Cuando el paciente llega al Hospital el equipo de Neurología explora al paciente para realizar un estudio de imagen del cerebro para confirmar la existencia de trombo en una arteria principal. «El objetivo de nuestro tratamiento es extraer el trombo lo antes posible y para ello realizamos un procedimiento denominado trombectomía mecánica cerebral, que consiste en alcanzar el trombo que obstruye la arteria del cerebro.
Los radiólogos intervencionistas están disponibles las 24 horas los 365 días del año con guardias localizadas. «Cuando hay un aviso de un paciente candidato a trombectomía mecánica nos ponemos en marcha y acudimos al Hospital junto con enfermeros y técnicos de Radiología de nuestro equipo», explican los especialistas. «La sincronización multidisciplinar es fundamental. En la cadena intervenimos desde el personal del 112, el Servicio de Urgencias, los neurólogos que reciben el aviso y esperan la llegada del paciente, los radiólogos que realizan las pruebas de imagen necesarias, los intensivistas que preparan y supervisan al paciente durante el procedimiento y finalmente nosotros, los radiólogos intervencionistas, que realizamos la operación».
El tiempo es primordial. «Cuanto antes se detecte y antes se actúe mayores son las probabilidades de disminuir las secuelas». Los dos radiólogos intervencionistas explican que aunque en un principio se había establecido un tiempo máximo de seis horas desde el comienzo de los síntomas hasta la operación, antes de que el tejido cerebral privado de flujo sanguíneo no era más viable y no estaba justificado actuar «estudios recientes han demostrado que este tiempo se puede extender incluso hasta las 24 horas del inicio del ictus, siempre y cuando las pruebas de imagen muestren tejido cerebral salvable por medio de la trombectomía mecánica con garantía de éxito. «Por eso decimos ahora que este técnica puede beneficiar a más pacientes con ictus. El cerebro tiene su propio sistema de compensación y cuando una arteria cerebral se tapa otras de proximidad se dirigen hacia esa zona para llevar riego». El límite para operar lo establecen las condiciones físicas y clínicas del paciente previas al ictus.
Según los especialistas, el porcentaje de éxito técnico es del 95%, aunque depende del tipo de trombo, la edad del paciente, el tiempo de evolución y la localización. «Las primeras 24 horas de estancia en la UCI son cruciales».
«El mensaje que queremos hacer llegar a la gente que vive en la provincia de León es que el ‘tiempo es cerebro’, es decir, que cada minuto cuenta, y cuanto más rápido sea trasladado alguien que está sufriendo un ictus a nuestro hospital más fácil será la recuperación».
