Diario de León
Publicado por
GARCÍA TRAPIELLO
León

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O también Blanca Infelicidad... como si fuera una medio nadie a unas estatuas pegada, la mujer de, la madre de, la sombra blanca... y blanca su perpetua gabardina, blanca su voz y blanco su pelo, blanco nuclear desde bien pronto... era como si necesitara afirmar la tiranía elegante de su apellido.

Felicidad Blanc -va a hacer treinta años que murió- revivió en las librerías días atrás al lanzarse un libro que recoge cuentos y relatos que ella vino escribiendo en sus últimos cuarenta años. Son dieciséis. No se prodigó mucho en la pluma al vivir sitiada por tantas plumas nombradas, la del marido primero, la de los hijos acto seguido. Vivía en casa madrileña, calle Ibiza, llena de libros en estanterías, mesas o veladores, casa con ecos cultos o risotadas de escritores famosos que llevaba Leopoldo Panero, el padre y patrón de aquella carabela familiar, así que la esposa y madre, «la señorita más guapa de aquel Madrid de postguerra que esquiaba en Navacerrada», se quedó «en casa» como para vestir santos endemoniados. Pero en ratos perdidos o por encargo de alguna revista escribía cosas. La cuartilla le era una gatera para huir del gatuperio soñando quimeras, zurciendo nostalgias o coloreando mundos que ella creía merecer y no aquel que un destino-látigo le reservó: «personaje novelesco volcado en un romanticismo perdedor que su vivir real facilitó» (Luis Antonio de Villena).

«La ventana sobre el jardín», se llama este libro de Felicidad, edición a cargo de Sergio Fernández Martínez, predoctoral en la Universidad de León, la misma que inexplicablemente rehusó adquirir en los 80 por una miseria el legado del poeta astorgano que finalmente acabó en Málaga, donde hoy duerme y solo alguno lo consulta, como Aaron Shulman, escritor norteamericano casado con cordobesa que acaba de publicar «The Age of Disenchantments» (La edad de los desencantos) donde relata cosmos y peripecias trágico-luminosas de los Panero, trama sobrada para justificar una teleserie. Esperaré a que se traduzca para saber cómo le valió a Aaron la información que me pidió sobre Felicidad y Michi.

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