Más de 1.200 millones de musulmanes celebran desde el miércoles el mes santo del Islam
El Ramadán va por el mundo
Desde que el pasado miércoles comenzara el cuarto creciente de la décima fase de la luna, empezó para los fieles musulmanes el mes de la expiación, llamado Ramadán, un tiempo que el Islam dedica al acercamiento a Dios a través de la oración y el sacrificio que deben ejecutarse durante las horas del día. En cuanto cae la noche, es también tiempo de fiesta. Las familias se reúnene en torno a la mesa donde se han dispuesto los mejores alimentos que se han podido permitir comprar en los surtidos mercados de todo el mundo. En este mes santo se venden productos típicos, desde el pan ácimo o elaborado con trigo y especias, hasta dulces, dátiles y otros manjares deliciosos. Más de 1.200 millones de musulmanes se distribuyen por el mundo, desde España y otros países europeos, hasta África, América y, por supuesto Asia, donde están Indonesia y Pakistán, los más poblados. En cada uno de ellos se venden productos típicos de este tiempo, se abarrotan las mezquitas y las familais se recogen. Las grandes ciudades son un hervidero durante el día y un remanso de paz al ponrse el sol, dejando el cielo para la luna creciente.