Diario de León

Menús navideños de calidad para las mesas más humildes

El comedor de la Asociación Leonesa de Caridad se prepara para servir 250 menús diarios a personas sin hogar

Voluntarios y voluntarias para que el comedor esté a punto en estas fiestas. FERNANDO OTERO

Voluntarios y voluntarias para que el comedor esté a punto en estas fiestas. FERNANDO OTERO

Carmen Tapia
León

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Los fogones de la Asociación Leonesa de Caridad (Alesca) están a todo gas estos días para preparar el menú diario de los usuarios y anticiparse a los preparativos de los 250 servicios que cada día servirán en las fechas claves de estas Navidades.

Las Hijas de la Caridad ya tienen diseñado el menú que servirán en las principales fiestas como Noche Buena, Navidad, Nochevieja y Año Nuevo.

En el comedor de Alesca no faltarán en Nochebuena langostinos, canapés, sopa de cocido con fideos, merluza a la romana con guarnición de verduras y patata horneada y naranja y dulces de Navidad para el postre, sidra, refrescos, café y chupito.

En Navidad hay preparado un menú a base de mejillones a la marinera, sopa de marisco, cordero lechal al horno, guarnición de setas y patatas y plátano y yogur de postre, con cava y refrescos, café y chupitos.

En Nochevieja se servirá un menú con canapés y brocheta de jamón con queso, sopa de mariscos, bacalao rebozado con pisto, uvas y dulces de Navidad.

En el primer día del año 2023, los usuarios del comedor social podrán degustar entremeses, almejas a la marinera, sopa de cocido, pollo al horno con patatas, frutas variadas y dulces, cava y refrescos, café, pastas y chupito.

«Son menús de mucha calidad». El presidente de Alescas, Félix Llorente, destaca el papel del voluntariado que se volcará en los servicios de estas fiestas tan señaladas. «Las Hijas de la Caridad ya han diseñado un calendario para que en el comedor estén una media de ocho o diez voluntarios que servirán las comidas a los usuarios, la mayoría habituales del comedor».

En la cocina están siempre fijas para elaborar los platos durante todo el año tres cocineras, que se encargan de que todo esté a punto a la hora en la que las personas con menos recursos acuden al centro. «La mayoría, un 60%, son los mismos usuarios que duermen en Calor y Café, transeúntes que no tienen casa y que están habitualmente en León, pero hay otro 30% que viajan de un lado a otro y este año lo pasarán en la ciudad». La mayoría son hombres, pero en los últimos años se ha incrementado el número de mujeres que utilizan este recurso social y ahora representan el 15%.

El mismo menú se elaborará en la cocina del Centro de Acogida para mujeres víctimas de violencia de género, en el que ahora mismo viven cuatro mujeres y tres menores. En el centro se elabora un menú especial para los hijos de las mujeres atendidas.

La de Nochebuena comienza en el comedor de Asleca a las seis de la tarde, con la Misa de Gallo, oficializada por un fraile de la congregación San Vicente de Paúl, organización que gestiona el centro Calor y Café, al que también asisten como voluntarias las Hijas de la Caridad.

«La cena empieza a las 19.30 horas y se entra al comedor en cadena, cuando unos acaban, las personas voluntarias limpian las mesas y las preparan para los siguientes. Para las comidas el comedor abre a las 12.30 y el procedimiento es el mismo».

Los usuarios del comedor recibirán también un regalo de Navidad, consistente en una manta y una mochila con productos de higiene.

El voluntariado lleva a los domicilios ocho servicios a personas que no pueden desplazarse o a familias con menores.

La preocupación de Félix Llorente en este momento es el aumento de los precios, principalmente la energía, un incremento de gastos al que se une un descenso de las aportaciones directas a la asociación, que en un año ha caído un 44,75%, de los 149.402 euros que se recibieron en 2021 a los 82.546 euros de este año. Sin embargo, los ingresos totales de este año han aumentado un 3,92% al pasar de 511.580 de 2021 a 531.661 este año «debido al incremento de las subvenciones de instituciones públicas», asegura Llorente.

La despensa se nutre de las compras directas en el supermercado y las donaciones del Banco de Alimentos, Alimerka, Mercadona, Lácteas San Vicente, Patatas Hijolusa, Fundación Cepa, que compra el pan, y a partir del próximo año de la Fundación Eulen.

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