Vecinos invisibles de León con nombre y dirección en San Vicente de Paúl
José, una persona sin hogar de 61 años, oriundo de Figueras, es uno de los usuarios que acude desde el primer día de su apertura al centro de día Concepción Arenal de la Sociedad San Vicente de Paúl. «En Cataluña no hay estas cosas», asegura este hombre que lleva once en el Camino de Santiago.

José, de Figueras, acude desde este lunes al centro de día Concepción Arenal de San Vicente de Paúl en León. Arriba, Celia, voluntaria y debajo foto de familia. J. NOTARIO
El Centro de Día Concepción Arenal abrió esta semana para dar cobijo a las personas sin hogar en su undécima temporada invernal con la exposición fotográfica ‘Nuestros amigos invisibles’ de la Fundación Alimerka .«Estos vecinos invisibles son desde una persona que duerme en la calle hasta las que hacen voluntariado», señaló Josefina Herrero Durántez, gerente de la Sociedad San Vicente de Paúl .
El local, que durante el verano y parte del otoño, acoge el rastrillo solidario de la entidad se transforma el primer lunes de noviembre en un saloncito en el centro de León para quienes duermen en la calle , en albergues o en habitaciones que no pueden calentar... o simplemente personas que buscan no estar solas.
Celia, voluntaria
Ubicado en la calle San Pedro, el centro de día está Abierto de 10 a 13 horas y de 16.30 a 19.30 horas, de lunes a viernes, el centro de día es uno de los dispositivos de atención a personas en situación de vulnerabilidad social de la Sociedad San Vicente de Paúl.

Celia, voluntaria.J. NOTARIO
En los comienzos de la temporada, la media de afluencia es de unas 15 personas al día, cifra que se multiplica en las jornadas invernales más frío hasta alcanzar las 50-75 personas al día. Durante el pasado año proporcionó a un lugar donde resguardarse en los fríos días de invierno a 241 personas diferentes, de las cuales 193 fueron hombres y 48 mujeres, contabilizándose un total de 9.661 atenciones, según la memoria de la entidad.
José es una de estas personas sin hogar. Oriundo de la localidad catalana de Figueras, asegura que ha hecho 11 veces el Camino de Santiago, tantas como años lleva abierto el centro de día Concepción Arenal. «Empecé con el Camino de Santiago y aquí me he quedado», subraya. Tener asegurado techo, cobijo y comida son tres factores que le mantienen en León, a pesar de la crudeza del invierno. «El norte es muy bonito, pero hace mucho frío y es de mucho andar», asegura. «Allí no hay estas cosas», dice sobre las tierras catalanas de las que procede.
Centro de emergencia
José, de 61 años, se siente agradecido forma parte de ese colectivo de ‘vecinos invisibles’ que se usan diariamente los dispositivos que acogen a las personas sin hogar en León. «Duermo en el albergue municipal, como en el comedor de la Asociación Leonesa de Caridad, que, por cierto está muy bien, y por el día vengo aquí». Toma café y habla con los amigos.
La Sociedad San Vicente de Paúl tiene en sus locales de la calle San Pedro un centro de emergencia donde reparte excedentes alimentarios donados por la Fundación Alimerka. Actualmente atiende a una media de 125 familias, muchas con una necesidad de entrega inmediata como reflejo de la crisis que se vive con toda crudeza en hogares que acuden por primera vez a este dispositivo.

Foto de familia. J. NOTARIO
Este centro funciona también como dispositivo de empadronamiento de las personas sin hogar. «Damos domicilio a las personas, es un derecho fundamental para tener la tarjeta sanitaria y acceder a las prestaciones», explicó Josefina Herrero.
La Sociedad San Vicente de Paúl cuenta también con el albergue nocturno Calor y Café, que suma 3.000 expedientes desde su apertura en 1999 y atiende a una media de 200 personas al año. En la casa hogar San Vicente de Paúl cuenta con plazas y actualmente tiene 13 personas residentes, por lo que estiman que cerrará el año con unos 40 personas atendidas en este dispositivo que recibe a personas convalecientes y a personas sin hogar en proceso de reinserción social.
José, usuario
La exposición de fotografía ‘ Nuestros Vecinos Invisibles ’ también refleja la labor del voluntariado en sus diversas facetas. Celia, una leonesa jubilada, es una de las protagonistas de esta muestra gráfica obra de Mercedes Blanco, Pelayo Lacazette, Marta Areces y Noé Baranda en las que expresan la cotidianidad de estas realidades y ponen el foco en las necesidades y aspiraciones de los ‘vecinos invisibles’.
«Vengo dos días a la semana, anotamos las entradas, damos el café con algún dulce que nos provee Alimerka». Celia señala que desde esta primera línea de la fragildidad social «vemos casos lamentables, casi todos con problemas psicológicos». Hacer esta labor, añade, «me llena de satisfacción». Aunque su marido no es voluntario oficialmente, es su apoyo para desplazarse cuando están en el pueblo o para hacer alguna gestión que se precise en la asociación. El director de la Fundación Alimerka, Antonio Blanco, destacó que la apertura del centro de día de Concepción Arenal en esta temporada con la exposición fotográfica «es un paso más en la colaboración» con la Sociedad San Vicente de Paúl. Es una síntesis de la muestra que recoge a personas usuarias de comedores sociales, albergues y otros dispositivos.
Otro de los protagonistas es Antonio Manuel Da Silva Coelho, una de las personas acogidas en la casa San Vicente de Paúl en su convalecencia y que, tras recuperarse de otra enfermedad, falleció a causa de un cáncer.
La concejala de Bienestar Social, Vera López, agradeció la labor diaria que realiza la Sociedad San Vicente de Paúl en León y puso de relieve la colaboración municipal con la entidad. De la exposición señaló que es una oportunidad de «aprender a a ver y a mirar con respeto a estas personas invisibles». El gerente de Servicios Sociales de la Junta, Juan Antonio Orozco, destacó que los dispositivos como el centro de día «llegan a donde no pueden llegar las administraciones».