SOLIDARIDAD
La falta de médicos reduce 23 salidas para donar sangre en León
La provincia suma mil donaciones de plasma destinados para que la industria farmacéutica fabrique medicamentos críticos necesarios en los hospitales

Una persona dona plasma en la unidad móvil desplazada a León en el mes de febrero. fernando otero
La falta de médicos también afecta a las donaciones de sangre. La dificultad para encontrar facultativos que se desplacen en las unidades móviles para facilitar la donación ha reducido el número de colectas programadas en la provincia de León, con 23 salidas menos este año que en 2023. El presidente de los Donantes de Sangre, Martín Manceñido, está preocupado. «Desde el Centro de Hemoterapia y Hemodonación de Castilla y León se organizan los actos de donación, pero a veces tienen dificultad para encontrar médicos que se desplacen en las unidades móviles. Estamos todos preocupados e intentando solventar esta situación para que el número de donantes no baje». De hecho, según Manceñido, León mantiene prácticamente el mismo número de donaciones de sangre y plasma, con 12.000 bolsas anuales que donan los 15.550 donantes en activo. «Estamos haciendo muchas campañas para captar donantes más jóvenes en los centros de Formación Profesional y la Universidad de León, que responden muy bien. Aproximadamente el 30% de los donantes que hay ahora en León tienen menos de 30 años». Pero la necesidad no es solo de sangre.
El plasma se hace cada vez más necesario para la fabricación de medicamentos críticos para tratar a pacientes afectados por inmunodeficiencias graves. «Castilla y León es la comunidad autónoma con más donación de plasma, con 12 litros por 1.000 habitantes, aun así solo producimos el 40% de las inmunoglobulinas que necesitamos para atender a los pacientes, por eso tenemos que comprar lo que falta», explica la directora del Centro de Hemoterapia y Hemodonación de Castilla y León, Lydia Blanco. «Necesitamos aumentar el número de donaciones de plasma», acto que un mismo donante puede repetir cada diez días, a diferencia de la sangre que se dona tres o cuatro veces al año». León cierra el año 2024 con 1.000 donaciones de plasma, un acto solidario para el que hay que pedir cita tanto para donar en el punto fijo que está en el ambulatorio José Aguado como para acudir al autobús (plasmamóvil) que se ha desplazado dos veces este año a León procedente de Valladolid (febrero y noviembre). «La propuesta es que se realicen cinco donaciones de plasma por cada sesión de donación», asegura la directora del centro. «Distribuimos una cantidad importante de medicamentos a los hospitales». Los donantes de plasma corresponden al los grupos B y AB «porque tienen un poco más de hemoglobina, pero pueden donar otros grupos sanguíneos siempre que el médico lo autorice».
El objetivo del plasmamóvil no la concienciación y la divulgación. «Para donar plasma hay que pedir cita, no se puede uno presentar, como ocurre con la sangre», destaca Lydia Blanco.
Martín Manceñido pide más recursos, más personal y más máquinas para el aféreris. León cuenta con una en el ambulatorio de Jose Aguado, más la móvil que se ha desplazado dos veces desde Valladolid. «La Federación Internacional de Donantes de Sangre nos reunimos en Francia el mes pasado. Nos hemos posicionado a favor de la donación de plasma altruista, como la sangre. Hay países como Eslovaquia, Australia y Alemania que estar abiertos a compensar la donación. En Estados Unidos se paga entre 150 y 200 euros por donar plasma, pero en Europa el resto de los países nos hemos posicionado en contra de ese sistema. Hay que aumentar la donación de plasma, pero para eso hay que aumentar los recursos, más máquinas y más personal. La UE no había entrado en ese debate hasta ahora por la necesidad de plasma que hay para fabricar medicamentos». El objetivo de Europa es que en cuatro años todo el plasma que se utilice sea de procedencia nacional «para no tener que comprar a Estados Unidos, que paga por ello».
Plasma y sangre
¿Y cuál es la diferencia entre donar sangre y donar plasma? El plasma es el componente líquido de la sangre que contiene agua, sales y proteínas. La sangre es la parte sólida que contiene glóbulos rojos, blancos y plaquetas. Cada vez que se extiende el brazo se dona todo, pero se puede donar sólo el plasma con un procedimiento llamado aféresis y que dura aproximadamente 45 ó 50 minutos. La sangre donada pasa por una máquina que ‘centrifuga’ el líquido, se queda con el plasma y vuelve a introducir en el cuerpo la sangre.
Castilla y León es la comunidad que más plasma dona a la industria para fabricar medicamentos. Grifols lo transforma en medicamentos «que son muy caros, pero conseguimos precios más baratos para vender estas terapias a los hospitales», destaca la directora del centro. Los hospitales necesitan cada más.