Juegos de rol y de mesa: el éxito de tocar frente a un mundo digital
Jugadores y creadores leoneses de juegos de rol y de mesa apuestan por historias que permitan un gran número de estrategias, una afición que crece en León con una apuesta por el entretenimiento que conecta a personas en un mundo real frente a los videojuegos

Varios amigos se juntan para jugar en Nivel 13. Carmen G. Giménez, con su primer juego de mesa.
El primer juego de rol, Dungeons & Dragons, cumplió 50 años en 2024, pero hay evidencias de que los juegos de mesa tienen sus raíces en el Egipto de hace 5.000 años. Desde entonces, el universo de los juegos de cartón y figuritas físicas gana adeptos entre los que prefieren tocar y pensar estrategias con amigos alrededor de una mesa a entretenerse en un mundo virtual. No solo crece el número de jugadores enganchados a los juegos que necesitan una planificación para alcanzar el éxito, también aumentan los grandes estrategas que apuestan por crear nuevos contenidos e historias que, además de entretener, siembren la curiosidad por conocer más y recurran a los libros.
Mario Grande tiene 48 años. Es uno de los expertos jugadores de juego de mesa y de rol de León. Profesor titular en la Facultad de Educación de la Universidad de León, forma parte del grupo de investigación Edutools, entre cuyas líneas de investigación están la tecnología y la innovación educativa que usa los juegos en educación. El grupo participó en 2020-2022 en el proyecto europeo Digimate sobre la gamificación, con el uso de mecánicas o elementos de juego en la docencia universitaria. También es miembro de la Asociación Juventudes Activas en León, que incluye aficionados a juegos de mesa, rol, cartas o miniaturas. Como creador de contenidos, ha editado juegos amateurs, como el de ciencia ficción Morfeo 2213 y ha escrito artículos para varios fanzines y revistas, como Rosa Negra, NSR, Sire, Troll 2.0 o The Freak Times. En 2022, junto a varios compañeros docentes universitarios de Barcelona, preparó el juego para móvil The Seventh Book, un gamebook que fue seleccionado y subvencionado por una iniciativa internacional para fomentar el turismo cultural en diferentes países mediterráneos. También ha testado juegos y aventuras de rol de diferentes editoriales españolas y extranjeras como Devir, Pelgrane Press o Holocubierta. «Los juegos de mesa actuales añaden un plus al entretenimiento, se especializan para atender la demanda del jugador, que cada vez es más exigente. Cuanto más historias se puedan crear con un mismo juego y más accesorios tengan, mejor». Para este docente, los juegos de mesa aumentan el interés por la literatura. «Es lo que ocurre con Cosmere, un universo en el que se desarrollan las novelas de fantasía de Brandon Sanderson. Los jóvenes van a buscar el libro para conocer más sobre los personajes».

Mario Grande, profesor de Eduación en la ULE.
Para Mario Grande los juegos de mesa fomentan la creatividad y la imaginación «que son inherentes a los juegos», además de desarrollar habilidades sociales. «Hay estudios que incluso los vinculan con una mejor salud mental, porque son una vía de evasión». Para jugar hace falta un grupo con el que desarrollar las estrategias.
De diferente contenido
De la cabeza de la teóloga leonesa Carmen G. Giménez salieron las jugadas y las estrategias de Jerusalem Anno Domini, con temática de la última cena, que ha triunfado en varios países yes ha adaptado al curriculum de la Lomloe para ser utilizado por los profesores de Religión en los colegios. En primavera publicará su segundo juego también sobre temática bíblica. «En esta ocasión me he centrado en los patriarcas, como Abraham, lo he trabajado mucho para simplificarlo y puedan jugar niños y niñas desde los 10 años». Carmen constata que los juegos digitales pierden fuerza. «Tanto en la vida como en los colegios, las familias apuestan por los juegos de mesa, que viven un boom, y en los colegios están desapareciendo los móviles y las tablets. La preferencia es jugar a todo lo que se pueda tocar». Carmen ha pedido una excedencia para las clases de Religión y está volcada en la elaboración de su segunda gran obra, un juego sobre la vida de María Magdalena.

La leonesa CArmen G. Giménez, con su primer juego.
En la tienda de cómics y juegos de mesa Nivel 13 se reúnen todos los viernes un grupo de veinte personas para jugar alrededor de una mesa. Su propietario, Ángel Yugueros, fue el pionero en León en introducir los juegos de mesa y de rol en 2003. Ha pasado de vender 2 ó 3 juegos de mesa a la semana a cuarenta. «Empezamos con jueguecillos como Catan. Cuando salió Ciudadelas lo movimos por la Universidad de León y tuvo mucho éxito. Traía juegos de importación que teníamos que traducir, hasta que empezaron a llegar en castellano». El boom surgió en 2010. «Fue con la crisis económica. La gente no podía salir tanto y se buscaba más interacción. El otro gran auge llegó con la pandemia, que cuadriplicamos las ventas». Juegos como El virus triunfaban en las piscinas y las ludotecas. «Ahora la afición está asentada y los picos de venta llegan en Navidad o en verano".