Diario de León

Lamira Hanni, la niña saharaui que llegó a León para pasar el verano y se quedó: «Quería estudiar y trabajar"

Lamira llegó a Valencia de Don Juan con el programa Vacaciones en Paz, se quedó a estudiar con sus padres leoneses y ahora vive con ellos y trabaja en Villacé

Lamira Hanni, ayer en su casa de Valencia de Don Juan

Lamira Hanni, ayer en su casa de Valencia de Don JuanDL 

Carmen Tapia
León

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Lamira Hanni tiene 22 años. Llegó un verano a la casa de Valencia de Don Juan de Macu Ruano y David Aceves cuando tenía seis años gracias al programa Vacaciones en Paz. Nació en Auserd, un campamento de refugiados del Sáhara. La familia de Lamira ya tenía contacto con Macu, que acogió a su hermano mayor antes que a ella y después al más pequeño de la familia. Durante cinco veranos, Lamira disfrutó de sus vacaciones en un entorno tan nuevo para ella que hasta el agua que salía del grifo le causaba sorpresa. «Me preguntaba cómo podía ser que saliera tanta agua de ahí, de dónde venía, y que estuviera tan buena. La que bebía en los campamentos no sabe igual. Ir a la piscina era fantástico, nunca había visto tanta agua». Macu, su madre leonesa, recuerda el miedo que tenía Lamira a subir y bajas las escaleras, una construcción desconocida para ella hasta ese momento.

El programa Vacaciones en Paz permite a los niños saharauis salir de los campamentos, disfrutar, alimentarse bien y recibir asistencia médica en León. Asped, la asociación que gestiona el programa en León, busca familias para acoger este verano a más niños. De momento hay diez apuntadas y dos posibles que se incorporarán por primera vez al programa. «Pero necesitamos más, hasta veinte estaría muy bien». Así llegó Lamira a León y quiso quedarse.

«El programa terminó. Estuve dos años sin poder venir. El Sáhara no era lo mío después de ver todo lo que podía hacer aquí, las posibilidades de estudiar y trabajar que allí no tenía». Pero sus padres biológicos no lo vieron tan claro como ella. «Al ser una chica les daba pánico, no me dejaban, querían que fuera mi hermano el que viniera a estudiar, pero mis padres leoneses me escucharon y dijeron que o era yo o nadie». Ese fue el primer logro gracias al apoyo de su familia de León. «Ahora están más tranquilos al ver todo lo que he conseguido. Les envío dinero y siempre que puedo viajo a verlos. Cada vez que voy se me parte el alma, hay mucha necesidad y cosas que no se enseñan».

Con el proyecto Madrassa los niños y las niñas saharauis pueden convivir con sus familias españolas durante el curso escolar. Lamira empezó 3º de ESO en el IES Fernando I «con un año de retraso con respecto a mi edad. No sabía ni leer ni escribir ni casi hablar español». Con apoyos en el colegio y las clases particulares que pagaron sus padres de León acabó el Bachiller y estudió un grado medio de Gestión Administrativa. «Dudé si seguir los estudios en León o Benavente, opté por Benavente porque tenían menos gente en las clases y acabé grado superior de Administración y Finanzas en el Instituto León Felipe». En junio terminó las prácticas y desde entonces trabaja en una empresa de maquinaria en Villacé. «Estoy muy contenta y creo que ellos conmigo también. Espero poder seguir».

Le faltan palabras de agradecimiento para Macu y David. «Para mí pesan igual mis padres biológicos que los leoneses. Unos me dieron la vida y otros me han abierto oportunidades que de otra manera no podría tener".

Asped: "Nos faltan familias en Leóny los niños esperan"

Asped busca familias leonesas para acoger a niños saharauis este verano. «Los niños pueden venir durante cuatro años y muchos son repetidores. Como cada vez hay menos familias de acogida hay muchos ninos que no consiguen salir nunca», explica Marca López, la presidenta de la asociación. 
  Las familias interesadas pueden llamar a los teléfonos 670 313 914 y al 699 914 424. Todavía hay tiempo para apuntarse al programa en el que viajarán menores nacidos en 2015. Los niños llegarán a principios de julio y estarán dos meses con sus familias en León. El vuelo lo paga la asociación, con el dinero de una subvención de la Junta de León y lo recaudado en las actividades solidarias organizadas por la asociación durante el año para recaudar fondos para el programa Vacaciones en Paz.
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​El Biezo tiene el cupo cubierto y recibe una donación de una clínica dental completa

La Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui del Bierzo tiene el cupo de cerrado con 19 familias, tres nuevos. «Nos piden que entreguemos ya toda la documentación y ya tenemos a las familias», asegura Nieves, la presidenta de la asociación.

La mañana de este viernes fue ajetreada en una asociación que acaba de recibir una donación de todo el equipamiento de una clínica dental de un dentista berciano que se jubila. Para enviar la clínica a los campos de refugiados necesitan ponerse de acuerdo con el Ministerio de Sanidad para trasladarla después en una caravana solidaria que saldrá en próximas fechas desde Zamora hasta los campamentos. El equipamiento permitirá a los dentistas y los voluntarios atender a la población de los campamentos en mejores condiciones sanitarias.
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