Ludopatía adolescente en su máximo histórico
Los chicos de 14 a 18 años afectados por el juego problemático aumentan un 40% en solo dos años, mientras el problema baja entre sus compañeras

Se dispara el porcentaje de adolescentes que tiene problemas con el juego.
El porcentaje de adolescentes españoles que tienen un problema con el juego se ha disparado en los últimos 24 meses y ya está en sus máximos históricos. Hasta un 4,9% de los estudiantes de entre 14 y 18 años están en peligro de caer en la ludopatía por ser jugadores habituales y presentar características de riesgo. Esto ocurre pese a que, sobre el papel, a estas edades tienen prohibido por ley hacer uso de cualquier tipo de apuestas, tragaperras, bingos o loterías, sean presenciales u «online». Es la conclusión más alarmante del último informe realizado por el Plan Nacional sobre Drogas, dependiente del Ministerio de Sanidad, sobre la incidencia en España de las llamadas adicciones sin sustancia, como son el juego excesivo y el abuso de internet o de la pornografía.
La estadística oficial califica como jugadores problemáticos a casi el 5% de los estudiantes españoles de secundaria, lo que supone un aumento del 25% de víctimas adolescentes del juego en solo dos años. Es un dato tremendo, pero engañoso, porque no refleja del todo la magnitud del problema. Lo cierto es que estamos ante una adicción sin sustancia que se centra fundamentalmente en los chicos. Roza la ludopatía el comportamiento habitual del 8,4% de los alumnos de entre 14 y 18 años, lo que significa un crecimiento del 40% del juego problemático entre los varones desde 2023. A los 18 años, el riesgo de ludopatía afecta ya a uno de cada diez estudiantes.
De hecho, entre ellas, quienes tienen juego problemático son solo el 1,4%, con un descenso del 30% en los últimos dos años. Los adolescentes adictos al juego son seis veces más que sus compañeras de clase. El problema es la enorme cantidad de menores de 18 años que juegan. El 13% lo hace online (un máximo histórico) y el 21% de forma presencial. En ambos casos se registran subidas de más del 20% desde 2023. Pero si solo miramos a los varones, más del 20% juega online y el 30% presencial, entre 2,5 y 5 veces más que las chicas. La mayor concentración de riesgo se da en el juego online, con casi tres de cada diez adolescentes que lo practica afectados de juego problemático, un 17% más que hace dos años.
Los jóvenes que tienen hábitos próximos a la ludopatía son más abundantes entre los que juegan a diario o cada semana, los que gastan más de 60 euros al día (el 10% entre los jugadores varones) y los que también tienen un consumo habitual de tabaco, alcohol o cannabis. Los más enganchados juegan sobre todo a tragaperras y apuestas (especialmente las hípicas) tanto en el ámbito online como en el presencial. Se trata de un grave problema de salud como lo demuestra que los enganchados al juego sean el 87% de los ciudadanos atendidos en las unidades clínicas especializadas en adicciones sin sustancia.
Adictos a las pantallas
El uso problemático de internet, por su parte, sigue siendo elevado entre los adolescentes españoles, sobre todo entre las chicas, pero en 2025 dibujó una tendencia al descenso del 5%. Este problema afectó al 19,4% de los escolares de 14 a 18 años, pero dejó atrás el enorme crecimiento de estos abusos durante la pandemia. La adicción a las pantallas es mucho más alta entre ellas, pues alcanza a casi una de cada cuatro estudiantes (23,4%), pero se ha reducido un 25% (dos puntos y medio) en los dos últimos años. Sus compañeros tienen un uso problemático de móviles, ordenadores y tabletas un tercio más bajo, del 15,5%, que se mantiene estable. Si se pone la lupa en prácticas concretas, el uso problemático de las redes sociales afecta al 15% de los estudiantes de secundaria (casi sin diferencias entre ambos sexos). Si lo que se mira es el abuso de los videojuegos, el problema tiene claramente rostro masculino, pues afecta al 8,6% de los chicos. Cinco veces más que a sus compañeras de clase.
Un total de 4.916 personas fueron admitidas a tratamiento en España en 2023 por adicciones comportamentales, la mayoría por adicción al juego (4.009), según el informe.
Desciende el consumo depornografía en dos años
El uso de porno entre los menores sigue siendo muy alto, de forma significativa entre los varones. El 57,8% de los escolares de 14 a 18 años lo han visto alguna vez, más de la mitad (50,5%) lo ha consumido en el último año y hasta el 37% lo hizo en el último mes. El 75% de los chicos ha consumido pornografía en el último año por solo el 25% de ellas. El estudio calcula que sobre un 4% de los adolescentes españoles son adictos al porno, pero la proporción se dispara entre los varones, con una tasa de adictos del 7,2%, que a los 18 años llega al 8% y que a los 14 ya es del 6%. Entre sus compañeras, quienes tienen un problema de abuso no pasa del 1%.