Pantoja huele la prisión
Hacienda amenaza de nuevo a la tonadillera por el más de un millón de euros que debe a las arcas públicas

Isabel Pantoja, en un concierto en Zaragoza.
Una nueva espada de Damocles pende sobre el futuro de Isabel Pantoja: su deuda con Hacienda amenaza con llevarla de nuevo a prisión. Los problemas financieros de la tonadillera con el fisco vienen de lejos, pero hasta ahora, sus propiedades habían servido de garantía. El reciente embargo de la finca Cantora ha eliminado esa opción, por lo que la administración reclamará a la cantante la cantidad adeudada por vía penal.
La intérprete de Marinero de luces acumula una deuda con el banco de 2,2 millones de euros por impago de la hipoteca, mientras que a la Agencia Tributaria le debe 1,1 millones. El cortijo de Medina Sidonia, que durante décadas fue su refugio y que le servía de aval, ha sido embargado por la entidad financiera y saldrá a subasta pública por menos de lo que debe, poniendo a la madre de Kiko Rivera en una difícil situación, especialmente, dados sus antecedentes penales.
En 2013, fue condenada por la Audiencia Provincial de Málaga a 24 meses de prisión por blanqueo de capitales en el marco del 'caso Malaya' contra la corrupción urbanística en Marbella. Ingresó en prisión en noviembre de 2014 y en marzo de 2016 obtuvo la libertad condicional. Diez años después, la pesadilla amenaza con repetirse. «Lo tiene complicado a no ser que page", subrayaba estos días el director de Lecturas, Luis Pliego, en el programa El tiempo justo. «Los intereses con Hacienda van subiendo. El plazo ha concluido y no hay más aplazamiento. La Agencia Tributaria ya ha decidido reclamarlo por vía penal", señaló. «A partir de 150.000 euros de deuda, estamos hablando de delito fiscal. Estamos hablando de una pena de uno a cinco años, y cuando tienes antecedentes, con una condena de un año ya puedes entrar en la cárcel", recordaba.
A pesar de que la tonadillera se ha desprendido de gran parte de sus activos inmobiliarios, no ha logrado saldar todas sus deudas, por lo que solo podrá hacerles frente con sus nuevos proyectos profesionales. Sin embargo, parece que la gran apuesta, el documental sobre su vida para Netflix, no termina de cerrarse.
La artista no parece dispuesta a arrojar luz sobre algunos de los capítulos más controvertidos de su trayectoria vital, como sus problemas con la justicia y su paso por prisión. Tampoco tendría previsto profundizar en sus relaciones sentimentales o en su amistad con María del Monte y Encarna Sánchez.