La ‘calloneta’ llega a los pueblos de León
El podólogo leonés David Muñoz pone en marcha una iniciativa pionera para acercar el servicio a la zona rural con una unidad móvil sanitaria equipada que recorre once rutas y llega a veinte pueblos de León

David Muñoz, delante de la unidad móvil sanitaria 'a pie de pueblo'
Las personas mayores suelen tener más de un problema en los pies. En la zona rural, con más población de ancianos, acceder a la atención de un podólogo se complica por la dispersión demográfica y la dificultad que tienen las personas mayores para desplazarse. Desde el mes de enero, veinte pueblos de León reciben una vez al mes la visita de la unidad móvil podológica ‘A piel de pueblo’ una iniciativa pionera en la provincia que el podólogo David Muñoz ha puesto en marcha con el deseo de acercar el cuidado de los pies a todos los rincones de León. El servicio móvil está equipado para realizar cirugías básicas, quiropodología completa, uñas clavadas, callos, plantillas y todo tipo de tratamientos.
«La unidad no solo ofrece atención podológica, también cercanía, escucha y acompañamiento, igual de importante»
Tras varios meses de trabajo y papeleo para conseguir la certificación y la homologación del servicio, la «calloneta» (como la llama él mismo) realiza once rutas diferentes por la provincia al mes para atender a más de 200 personas que viven en los pueblos y que carecen de este servicio. «Me ha costado tiempo hacer las cosas bien», asegura este podólogo que ya realiza todos los meses once rutas para llegar a pacientes de Quintanilla del Monte, Villamor del Orbigo, Santas Martas, Joarilla de las Matas, Quintana de Rueda, Cifuentes, San Emiliano, Murias de Paredes, Riello, Santa María de Ordás, Otero de las Dueñas, Matadeon de los Oteros, Mansilla Mayor, Cimanes del Tejar, Riofrío del Orbigo, Pola de Gordon, Palanquinos, Corbillos de los Oteros, Alcoba de la Ribera, San Martín del Camino, La Milla, Villadangos y Ardón. Los ayuntamientos de Carrizo y Llamas de la Ribera también se han puesto en contacto con David, que llevará la unidad móvil a partir de mayo.
Colaboración vecinal
Ayuntamientos, asociaciones de jubilados y vecinos se encargan de apuntar en una lista a las personas que necesitan el servicio y llamar a David para que fije el día y la hora a la que se traslada la unidad casi a la puerta de los pacientes, con un precio más asequible que en la clínica. Hay ayuntamientos, como Corbillos de los Oteros, que paga a los usuarios cinco de los 20 euros que cuestan los tratamientos. «En la clínica cuestan más, pero las personas jubiladas de los pueblos no tienen la misma capacidad adquisitiva. Conozco a la mayoría porque antes de tener la ambulancia móvil me cedían un local, pero no me parecía profesional y aposté por equipar una unidad móvil para una mejor atención a los mayores, que necesitan un cuidado especial en los pies».
Con el envejecimiento se agravan los problemas en los pies, zona que puede convertirse en el primer lugar en el que se detectan algunas enfermedades o complicarse por estar asociadas a otras patologías. Aspectos básicos como una correcta higiene, el uso de un calzado adecuado, la hidratación de la piel o la revisión periódica de uñas y lesiones pueden marcar la diferencia en la calidad de vida, especialmente en personas mayores o con patologías crónicas. Más del 80% de las personas mayores necesitan cuidados específicos de podología. «Ha sido un año de trabajo intenso, marcado por la complejidad de las homologaciones y los exigentes permisos sanitarios necesarios para convertir un vehículo en una consulta médica completamente funcional».
David es podólogo en el grupo HM Hospitales y especialista en cirugía del pie. «Mi vocación va más allá de la consulta», segura, razón por la que ha puesto en marcha esta iniciativa «que une vocación sanitaria y compromiso con el entorno rural».
El proyecto responde a una necesidad real. «Muchas personas que viven en el medio rural no siempre tienen un acceso sencillo a servicios sanitarios especializados, ya sea por dificultades de desplazamiento, distancia o limitaciones en su día a día. Esta unidad permite acercar la podología directamente a esos entornos, facilitando que cualquier persona pueda cuidar su salud sin necesidad de salir de su localidad».
El podólogo destaca el componente social y humano del proyecto. «La unidad no solo ofrece atención podológica, sino también cercanía, escucha y acompañamiento, tan importante como el tratamiento».
APOYOS PARA EL PROYECTO
El podólogo David Muñoz ha contado con el apoyo de camperiza-t, encargada de la rehabilitación de la unidad móvil; del Olímpico de León, que ha facilitado el espacio donde se ubica; así como de intdea y Adhesivos León, responsables del diseño y la imagen de la unidad. A ello se suma la confianza de numerosos ayuntamientos que ya han solicitado sus servicios.
Un servicio social
Muchas personas que viven en el medio rural no siempre tienen un acceso sencillo a servicios sanitarios especializados, ya sea por dificultades de desplazamiento, distancia o limitaciones en su día a día. Esta unidad permite acercar la podología directamente a esos entornos, facilitando que cualquier persona pueda cuidar su salud sin necesidad de salir de su localidad.