Diario de León

El tenis de mesa rehabilitador reclama más espacios en León

Nacho López, Mundo Álvarez, Antonio de la Cruz y Roberto Saugar, los ganadores del I Torneo Neuroping organizado por la Asociación de Párkinson

Ignacio López y Mundo Álvarez se enfrentan a la final.

Ignacio López y Mundo Álvarez se enfrentan a la final.C. Tapia

Carmen Tapia
León

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José Ignacio López, de Asprona, ganó este jueves el I Torneo Neuroping (tenis de mesa) de León en el que han participado 16 deportistas de cuatro asociaciones que trabajan con pacientes con enfermedades neurológicas o discapacidad intelectual. En este perimer torneo, organizado por la Asociación de Párkinson de León, participaron usuarios de Alzheimer, Asprona, Santa Isabel y Parkinson, aunque los organizadores trabajan con la idea de ampliar otras asociaciones para el próximo año, como Alfaem y Esclerosis Multiple.

«La iniciativa nace con la idea de dar visibilidad a nuestras enfermedades, dar a conocer los beneficios del tenis de mesa para las enfermedades neurológicas y mentales, y transmitir a los afectados la ilusión de practicar este deporte, que es una medicina natural y divertida», explica Alberto González, organizador del evento deportivo. «No importa el nivel, ni quien quedé campeón, aunque tampoco hay que quitar la competitividad, que da un punto extra al torneo».

Antonio de la Cruz (Alzhéimer), José Ignacio López (Asprona) y Mundo Álvarez (Párkinson).

Antonio de la Cruz (Alzhéimer), José Ignacio López (Asprona) y Mundo Álvarez (Párkinson).Virginia Moran

Y ese punto extra lo vivieron los cuatro primeros ganadores de esta edición, como José Ignacio, que confiesa que a pesar de los nervios de estar en la final consiguió imponerse a su competidor. «Se me da muy bien jugar al tenis de mesa», asegura. Pedro Barrio, gerente de Asprona, destaca que el deporte es una necesidad para todas las personas «y en especial cuando se utiliza como terapia psicosocial en un entorno de inclusión con más interacción». José Ignacio también está en el equipo de fútbol de Asprona.

Pero el que más sabe de fútbol de los cuatro ganadores es Antonio de la Cruz, jugador del Barcelona en 1978, cuando ganó la Copa del Rey. «El tenis de mesa y el fútbol no se parecen en nada. Se me da bien jugar al tenis de mesa, pero lo mío es el fútbol, me gusta más». Antonio defendió al equipo de Alzhéimer de León, que participó con el proyecto Swan, un programa internacional para mejorar la calidad de vida de las personas con enfermedades neurodegenerativas a través del deporte.

Mundo Álvarez ya es veterano en el juego de tenis de mesa. En este primer campeonato quedó el segundo representando a la Asociación de Párkinson. «Empezamos hace dos años tres o cuatro personas y ahora somos más de treinta diarios que venimos a jugar al CHF, pero las instalaciones se nos quedan pequeñas y solo podemos venir por la mañana porque por la tarde están ocupadas». Por eso, una de las reclamaciones de los jugadores a las autoridades es «mejorar, ampliar y adaptar el espacio» para la práctica de un deporte que «no es un lujo, es una necesidad para la salud y la dignidad de cientos de leoneses».

"La práctica de este deporte no es un lujo, es una necesidad para la salud y la dignidad de cientos de leoneses»

En el cuarto puesto quedó Roberto Soaugar, de 23 años. «Comencé hace tres meses y ya he cogido mucha práctica y quiero seguir jugando».

Sin etiquetas

El presupuesto del torneo es de cero euros. La campeona nacional Nuria Santos, leyó el comunicado tras el torneo. «No estamos midiendo solo puntos, juegos o victorias. Estamos midiendo capacidad, superación y alegría. A menudo, la sociedad nos etiqueta con diagnósticos: alzhéimer, párkinson, diversidad funcional, salud mental…, y lamentablemente, esas etiquetas suelen traer consigo estigma, falta de respeto o miradas de lástima. Hoy, esas etiquetas han quedado fuera. Aquí dentro, solo vemos deportistas. El tenis de mesa es, sin duda, una medicina natural y divertida de primer nivel. Para nuestros participantes, cada golpe a la bola es un ejercicio brutal de coordinación, de memoria, de atención, de reconexión neuronal. Es salud disfrazada de juego. La verdadera discapacidad no está en una mente o en un cuerpo con una enfermedad neurológica o mental; la verdadera discapacidad está en una sociedad que no ofrece igualdad de oportunidades o que juzga sin conocer. Por eso, este torneo grita visibilidad. Queremos que nos vean, sí, pero que nos vean con respeto y con igualdad. Cada raquetazo de hoy es un golpe contra el estigma», defienden.

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