Diario de León

La elaboración de numerosos alimentos provoca la aparición de diversos tipos de enfermedades

El peligro de las grasas hidrogenadas

La ingestión elevada de estos compuestos aumenta el riesgo de cáncer y enfermedades cardiovasculares

Publicado por
Verónica Vallejo - león
León

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La elaboración de margarinas, bollería, repostería, alimentos fritos preparados y alimentos procesados conlleva la transformación de aceites vegetales en grasas hidrogenadas. Como consecuencia de este proceso se forma gran cantidad de ácidos grasos «trans». Numerosos estudios científicos han revelado que la ingestión elevada de este tipo de ácidos aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, cáncer y aumenta los niveles sanguíneos del colesterol «malo». La Organización Mundial de la Salud ha publicado un informe, basado en numerosas investigaciones y estudios científicos, aconsejando muy seriamente a las compañías alimentarias que disminuyan el contenido en grasas hidrogenadas y ácidos grasos «trans» en los alimentos. La industria alimentaria utiliza un proceso químico de hidrogenación para solidificar los aceites vegetales. Este proceso industrial facilita el transporte de los aceites vegetales, reduce los costes de producción, los aceites hidrogenados son más baratos, y alarga la vida útil de los productos que no van a ponerse rancios durante un largo período de tiempo. Las grasas hidrogenadas así obtenidas son utilizadas en la elaboración de margarinas, bollería y repostería industrial, alimentos fritos preparados, alimentos procesados, cereales para desayuno, galletitas dulces, barritas dulces tipo «snack», y en la llamada «comida rápida», hamburguesas y patatas fritas, en la cual las cantidades de grasas hidrogenadas se disparan. Enfermedades coronarias Un solo paquete de patatas fritas grandes supera ampliamente la cantidad máxima diaria recomendada. Estas grasas son altas en ácidos grasos «trans», relacionados científicamente con el aumento sanguíneo del colesterol «malo» (LDL) y la disminución del colesterol «bueno» (HDL), lo que incrementa el riesgo de padecer enfermedades coronarias. Investigaciones realizadas por la Escuela de Salud Pública de Harvard y del Centro Wageningen para las Ciencias de Alimentación de los Países Bajos, concluyen que «cuanto más ácidos grasos «trans» se ingieran, mayor es el riesgo de enfermedad coronaria». Otro estudio, realizado por la Universidad de Harvard, en el que se ha seguido exhaustivamente la dieta y el nivel de consumo de «grasas vegetales hidrogenadas» de 80.082 enfermeras desde el año 1976, determina que aquellas cuyo consumo de estas grasas fue mayor tienen el doble de probabilidades de sufrir un infarto de miocardio. Según estos cálculos más de 300.000 personas en Estados Unidos podrían morir anualmente como consecuencia del consumo de grasas hidrogenadas. Los ácidos grasos «trans» se almacenan en el tejido adiposo, siendo muy difíciles de expulsar del organismo, constituyen una pésima fuente de energía e interfieren en la absorción de nutrientes y minerales, debilitando el sistema inmunológico. En Estados Unidos se relaciona el consumo de una dieta con elevado contenido en grasas hidrogenadas y azúcares refinados con la epidemia de niños «obesos, perezosos y con déficit de atención».

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