A pesar de los nervios iniciales, los toreros -en la imagen primer plano de El Juli- caminaron por el ruedo leonés con seguridad y confianza.
En los minutos previos al inicio de la corrida la concentración de los toreros es máxima.
Inició la faena de muleta con estatuarios y pases por bajo, doblando la rodilla, en los que ya dejó ver el animal lo boyante de su embestida. En la primera tanda ya tenía El Juli formado el lío.
Jiménez salió a hombros junto con El Juli, en una tarde triunfal en la que también pudo haberles acompañado Javier Conde. Sólo por lo que hizo al cuarto, espoleado por el éxito de sus compañeros.
El animal abatido por El Juli, Aparatoso ((493 kilos) dió la vuelta al ruedo, después de que el torero le cortara las dos orejas.
Ya sus dos compañeros con la puerta grande asegurada, Conde salió muy animoso con el capote al que hizo cuarto, y acudió con prisas a brindar al público para iniciar cuanto antes la faena.
Desde luego, Javier Conde es un torero distinto. De bronca o de triunfo, pero personalísimo. Y eso se agradece.
Perdió la puerta grande con los aceros. Recetó un pinchazo hondo, arriba, que pudo haber sido suficiente. Se lo fue tragando el toro, pero necesitó otra estocada, ejecutada tras un aviso.
El público leónés es muy agradecido, busca la diversión y premia tanto los éxitos como las entregas con fuertes ovaciones.
Jiménez adornó el inicio de las tandas para alegrar la embestida del animal, un tanto remisa; aunque el mérito del trasteo estuvo en no dejarse enganchar la muleta.
Se le concedió una oreja, pero pese al tropiezo a espadas se pidieron los dos apéndices con mucha fuerza.
El ex alcalde de León, Mario Amilivia, no quiso perderse la faena.
Con la dirección del prestigioso crítico Manolo Molés y los comentarios del legendario Antoñete, Julián López fue el invitado de honor en las Tertulias Taurinas organizadas por el Diario.
El Juli explicó a los seguidores las razones de su cambio de actitud, «Lo que hacía hasta hace poco era engañar a la gente, o engañarme a mí mismo. Fue una etapa de mi vida y la he cerrado», dijo
El Juli vale su peso en oro para los aficionados al toreo. Pero en su nuevo paso por El Parque, donde volvió a dejar la impronta de su valentía y de su sapiencia, también valió su peso en vino de León.
La reina de las fiestas de León, Noelia García, no quiso perder la oportunidad de salur al torero.