Emblemáticos enclaves del corazón de la ciudad -las plazas de San Marcelo y Santo Domingo, Calle Ancha y los alrededores de la Catedral- revivieron los escenarios de la vieja Jerusalén.
El obismpo de León, Julián López, bendijo los ramos en la plaza de San Marcelo antes de la procesión hacia la Catedral.
Cientos de niños con sus padres -en algunos casos abuelos u otros parientes- se agolpan aguardando el momento más emocionante de la Pasión para ellos: la bendición de sus ramos
La procesión de la Redención fue una de las perjudicadas por la lluvia caída el domingo en León. Después de veinte minutos de espera, finalmente fue suspendida.
En el interior de la iglesia de los Franciscanos tuvo lugar un pequño acto para compensar la suspensión de los actos previstos en la calle.
Por su parte, la procesión del Cristo del Gran Poder salió a pesar de las previsiones meteorológicas, aunque tuvo que recogerse antes de programado.
Detalle de la Virgen, transportada por mujeres.
Ninguno de los miembros de la cofradía podía ocultar su decepción ante la mala suerte por el día lluvioso que les arruinó un año de trabajo y preparaciones.