Manoseo en hora punta
Japón pone en marcha vagones exclusivos para mujeres ante la avalancha de denuncias contra hombres que aprovechaban los momentos de aglomeraciones en el metro para sobrepasarse
Reza la leyenda que los japoneses son disciplinados, meticulosos y extraordinariamente respetuosos y educados. No todos, claro. Resulta que en Tokio hay también unos cuantos miles de ciudadanos lujuriosos y de manos largas. Muy largas. Tanto, que las líneas ferroviarias de la ciudad han puesto en marcha vagones exclusivos para mujeres ante la avalancha de denuncias contra hombres que, muy ufanos ellos, aprovechaban las aglomeraciones en el metro para manosear a las usuarias. Un mismo modus operandi Lejos del perfil respetuoso y educado, los chikan (así se ha bautizado en Japón a estos acosadores de la distancia corta) se introducen en los tradicionales vagones atestados de gente, una de las estampas clásicas de la ciudad, para, en medio de la confusión, realizar tocamientos obscenos a las pasajeras. La Policía nipona ha detectado incluso acosadores en grupo que actúan con idénticos modus operandi: mientras uno manosea a la víctima, los otros hacen de pantalla o acorralan a la mujer para proceder entre todos al abuso. La cuestión no es baladí. El metro de Tokio, tan moderno y flamante él, ha dejado de ser un lugar seguro para las féminas en las horas punta. Y las cifras así lo dicen. De las 778 denuncias por estas prácticas que se presentaron en las comisarías en 1996, se ha pasado a más de 2.200 en el 2004, lo que ha llevado a las autoridades a tomar medidas. Sólo una compañía ha puesto en marcha el vagón exclusivo para mujeres, pero otras nuevas firmas ferroviarias privadas y la pública Toei Shinjuku lo harán a partir del 9 de mayo.