Aunque aparecieron con media hora de retraso y ante un público impaciente, en poco más de hora y media de actuación La Oreja de Van Gogh se ganó el entusiasmo de un público leonés que abarrotaba la Plaza de Toros y que coreó las letras más conocidas de la veintena de canciones que el grupo donostiarra interpretó en una noche sorprendentemente calurosa.
Sobre un escenario amueblado con más de 90.000 vatios de sonido y otros 350.000 de luces, Amaia apareció vestida con camiseta y pantalón gris para interpretar Noche y Muñeca de trapo.
La Oreja de Van Gogh intercaló canciones de su último trabajo discográfico, Guapa, con los temas que han aupado a este grupo a las primeras listas del país. En el menú de una noche musical calurosa en temperatura y aplausos no faltaron Rosas, La playa, Puedes contar conmigo o París; amén de Mi vida sin ti, con la que se cierra Guapa y que empieza a ritmo de bossa nova y termina en dance.
El quinteto donostiarra, que celebra su décimo aniversario, destina una parte de los beneficios de esta gira a Intermón Oxfam para la construcción de una escuela en Honduras. Con su cuarto álbum, La Oreja lleva más de siete semanas consecutivas en el top de las listas, superando ya los 300.000 discos vendidos, que le han valido ya tres discos de platino.