Diario de León

Cornada de lobo | pedro trapiello

Muerte al borgoñón

Publicado por
pedro trapiello
León

Creado:

Actualizado:

En:

Hay un sarcófago en San Miguel de Escalada (joya y quintaesencia de lo mozárabe en León), que últimamente emite ruidos, inquietantes sonidos de ultratumba intercalados con parrafadas algo incomprensibles que suenan con la trágica solemnidad de los oráculos. Descubrió este fenómeno por casualidad un becario de restauración que un día quedó encerrado en el templo por haberse escaqueado de la tarea para arrinconar una siesta por allí. Se quedó dormido, se fueron los de la contrata, cerraron las puertas y pasó una noche entera el tipo gastando inútilmente gritos al principio y aterrándose todo el tiempo restante tras comenzar unos tétricos sonidos a comerle el alma y la serenidad, ruidos que alternaban el susurro y el estrépito. Aterrado, se alejó del sepulcro lo más que pudo, pero una voz nítida pegada a la oreja le perseguía allá donde iba. Cuando a la mañana siguiente regresó la contrata, le encontraron los los ojos espantados, la voz aterida y todo cagado, a juzgar por su caminar lento y espatarrado. No supo explicarse. Sólo dijo «llevadme a casa, por favor».

No contó nada a nadie, salvo a un amigo de la universidad. Le creyó porque su cara no mentía al relatarle haber escuchado con certeza una voz en lengua desconocida repitiendo algo con la furia controlada de quien recita una maldición ritual... y a ratos, un ruidoso barullo de tambores y chasquidos de cadenas con restallido de látigos o disciplinas. El amigo se interesó por el fenómeno. Tres días después, fueron juntos a Escalada y se escondieron aguardando la noche. Llevaron cámaras y grabadoras. El fenómeno se repitió. Lograron registrar voces y traducir después en buena medida las peroratas dichas en un latín corrompido y plagado de expresiones romanceadas y árabes de difícil interpretación. Creen que puede tratarse de psicofonías de un abad mozárabe, cuya alma pueda vagar condenada en este recinto, pues repite a menudo en sus salmodias « morte borgoñoni; Adefonsus, Adefonsus, vade retro », que en traducción algo libre es «muerte a los borgoñones; Alfonso, Alfonso, que te follen». Son maldiciones contra Alfonso VI, me indican al pasarme la traducción que mañana transcribiré aquí mismo. Es terrible.

tracking