domingo. 26.06.2022
La reforma del Parador

La cesión del aparcamiento agotó todas las excusas con los retrasos en San Marcos

La última disculpa que justificó el atasco de la segunda fase: 154 plazas de parquin para el edificio de 129 habitaciones
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El aparcamiento para vincular prestaciones a la oferta de habitaciones fue la última gran disculpa para dilatar la segunda fase de San Marcos. Hace tres años se deshizo la madeja, el hilo del que tiraron diferentes políticos mientras justificaban las largas al proyecto de ampliación y construcción del nuevo edificio del Parador; las 129 habitaciones pendientes hasta alcanzar la oferta del establecimiento hotelero en la época previa a la demolición.

Aquella excusa de que no había plazas suficientes de parquin con las que dotar una oferta propia de un hotel que aspira a cinco estrellas y gran lujo llegó a contar con cifras y datos: Turespaña llegó a solicitar la concesión en uso privativo de hasta 154 plazas de aparcamiento en un área contigua y apegada al recinto en el que está pendiente la construcción del nuevo San Marcos; que resulta ser el parquin subterráneo de la Avenida Peregrinos, a espaldas de la explanada de Eras, en el chaflán de la ribera y el puente del avión. 154 plazas para su posterior cesión a la sociedad de Paradores de Turismo de España, con el fin de que den servicio al establecimiento tras la reforma.

Toda esta exposición de hechos y motivos se sucedió en una de las últimas intervenciones que la ministra Reyes Maroto, de Industria y Turismo, dedicó a justificar los porqués del atasco con el proyecto de la segunda fase de San marcos; aún no se había resuelto el primer tramo de la intervención y ya olía a muerto la planificación del edificio de nueva planta, la inversión de 35 millones y la devolución del Hostal San Marcos a la cima de los principales paradores de la red. Era mayo de 2019 y era campaña electoral, en vísperas de las votaciones locales. Entonces, se acusó al Ayuntamiento de León (gobernado por el PP) de dar largas al escrito de Paradores, o de Turespaña (no quedó claro cuál de los dos organismos remitió la solicitud) para solicitar a la administración municipal la cesión del espacio, a libre disposición y uso para los futuros huéspedes de San Marcos. Sí se concretó en la intervención de la ministra Maroto que la solicitud se pudo haber registrado en octubre de 2018. «Llevamos más de año y medio de espera para que el Ayuntamiento acepte la petición para poder disponer de estas plazas e incorporarlas al proyecto de obra». Maroto acusó al Ayuntamiento de León de falta de voluntad para colaborar en el proyecto de la segunda fase, «de mostrar falta de visión de futuro», algo que, según la ministra, se iba a arreglar con un alcalde del PSOE. Era mayo de 2019.

El entorno
La última demanda de Turespaña eran 154 plazas de aparcamiento para el hotel; se resolvió en 2019

En octubre de ese año, el Ayuntamiento de León ofreció novedades sobre la inquietud con la que se justificaba el retraso en el proyecto de la segunda fase: la gestión del aparcamiento subterráneo de la avenida de Peregrinos se iba a resolver, para sacar a concurso de nuevo la gestión de las instalaciones, de las que ya estarían excluidas las plazas de parquin que requería Paradores en ese afán de reconstruir la estructura perdida.

La condena de San Marcos es el silencio que acompaña al estado de las fases de renovación del proyecto de reforma; el papel recogió las manifestaciones eufóricas que plasmaron con una inversión millonaria el nuevo tiempo: trece millones para renovar el interior del edificio histórico; 35 millones para levantar el grueso del proyecto, las 129 habitaciones con las que equilibrar un negocio capaz de albergar 65.000 huéspedes en un año antes del cierre; y siete banquetes de boda al día; y noventa mil cubiertos, comensales en restauración. Un buque insignia.

La cesión del aparcamiento agotó todas las excusas con los retrasos en San Marcos
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