Diario de León

200.000 horas de desarme borran del mapa la primera central térmica que claudicó

Concluye el desmantelamiento de Anllares y con él desaparecen los 36 años de historia de una instalación que funcionó hasta diciembre de 2018 y fue la primera de España que se apagó

El antes y el depués de Anllares.

El antes y el después de la central térmica de Anllares. L. DE LA MATA.

Ponferrada

Creado:

Actualizado:

Treinta y seis años de historia borrados del mapa literalmente. Tan solo unas naves vacías atestiguan que algún día hubo ahí actividad industrial. La última vez que los vecinos vieron salir una columna de vapor de la torre de refrigeración de la central térmica de Anllares fue en la mañana del 1 de diciembre de 2018, tan solo unas horas después de que se pulsara el botón que desconectó para siempre la primera instalación termoeléctrica de carbón que se apagó en España. Eran las cinco y media de la mañana. Algo más de medio año hubo que esperar, después, para que se iniciaran los trabajos de desmantelamiento, que comenzaron en julio de 2019 y ya se dan por terminados.

200.000 horas de trabajo y un promedio de 60 operarios —según los datos facilitado por Naturgy— resumen lo que se ha hecho para dejar el suelo como si ahí no hubiera habido central. En ello se han empleado hasta catorce retroexcavadoras con implementos de demolición, máquinas cargadoras, carretillas y manipuladores, plataformas elevadoras y camiones. También se ha hecho uso de una planta de machaqueo para el tratamiento in situ del hormigón procedente de las demoliciones. Y dinamita. Dinamita para volar la chimenea de 150 metros, la caldera y la torre de refrigeración, ya que la térmica de Anllares constaba de un único grupo térmico.

La voladura de la caldera se produjo el 6 de mayo de 2021. ana f. barredo

La chimenea fue la primera en caer, el 25 de noviembre de 2020, y el 6 de mayo de 2021, se ejecutó la voladura de la caldera de 8.000 toneladas. Los 111 metros de la mole de hormigón que marcó durante décadas el ‘skyline’ de esta zona de El Bierzo, la torre por la que salía el vapor, se vino abajo el 3 de junio de 2021. Todo salió según se había programado.

El resultado de esa labor de demolición se concreta en toneladas. Más de 29.000 toneladas de hierro y metales, 450.000 kilos de cable, 187.000 kilos de madera y cerca de 50.000 kilos de papel y cartón. Todo eso salió entre los materiales gestionados y reciclados durante los trabajos de desmantelamiento, de los que se ha encargado la empresa vasca Lezama Demoliciones.

Hasta hace pocos días, se mantuvo en el recinto el personal de seguridad, que también ha dicho adiós a lo poco que quedaba. Poco más que un suelo raso. «Tras la demolición de las estructuras e instalaciones que conformaban la central y la limpieza de la parcela, su superficie se ha regularizado eliminando huecos y grandes desniveles, utilizando para ello el árido obtenido del machaqueo del hormigón procedente de las demoliciones y el material (arcillas y gravas) que conformaba los diques del embalse de Anllarinos tras su demolición», explicaron fuentes de Naturgy, titular de la instalación.

Anllares cierra otro capítulo de la historia de la minería en el Bierzo con el derribo de la central. ANA F. BARREDO

La torre de refrigeración cayó el 3 de junio de 2021.ana f. barredo

El proyecto de desmantelamiento de esta central térmica, que se había conectado a la red eléctrica en 1982, ha incluido una vertiente ambiental a la que fuentes de la compañía aseguran que se le ha dado prioridad. A ello responde la actuación realizada en el vaso del antiguo embalse de Anllarinos, donde se han plantado «árboles de especies propias de la zona para favorecer su revegetación».

Una actuación, la ambiental, que no convence a la Junta Vecinal de Anllares del Sil, que critica el resultado de la replantación y los desniveles generados. El pedáneo, Borja Martínez, muestra también preocupación por la situación en la que queda el que era el acceso a la central, que al igual que sucedió con la carretera minera que abre al paso al pueblo de Valdeprado y comunica con el concejo asturiano de Degaña, «vuelve a ser titularidad de la pedanía y, formalmente, una pista forestal». Durante los años de funcionamiento de la térmica, esta vía que se inicia en el cruce hacia Sorbeda del Sil era la comunicación directa del pueblo de Anllares con la CL-631 para ir a Páramo del Sil o bajar a Ponferrada.

«La restauración ambiental del embalse está para ver. Han hecho una plantación que nada tiene que ver con lo que había cuando ellos llegaron y han dejado unas alturas peligrosas para circular con los coches y sin señalización», relató el presidente de la Junta Vecinal.

Sobre los planes de futuro para esos terrenos que quedan vacíos nada hay concretado y poco se espera en la zona. El proyecto que sí está confirmado es el de Votorantim, la multinacional propietaria de Cementos Cosmos, que quiere sacar partido a la montaña de unos ocho millones de metros cúbicos de ceniza que dejó la actividad de la central térmica para utilizarla en la producción de cemento. Detrás está también el grupo Carbones y Transportes Silvano. Comercializadora de Cenizas SL es el nombre de la empresa que formalmente impulsa el proyecto al que servirán también las naves auxiliares que no han sido demolidas.

Zona donde se ubicaban las antiguas instalaciones de la central de Anllares, toda hoy en el suelo. L. DE LA MATA

Zona donde se ubicaban las antiguas instalaciones de la central de Anllares antes de las labores de recuperación del suelo.l. de la mata

El Grupo Viloria también planteó la posibilidad de instalar en esos terrenos ahora en barbecho una planta fotovoltaica y hubo otra propuesta para un proyecto de reciclaje de neumáticos; pero la realidad, de momento, es que no hay planes alternativos para ese suelo industrial que se ha quedado en erial.

tracking