FÚTBOL
Los puzzles de Benítez
El entrenador del Real Madrid ha probado ya con Bale como delantero y reflexiona sobre si lo mejor para Cristiano es que ocupe la banda izquierda. También tendrá que decidir sobre Isco y la portería

Rafa Benítez dirigió el pasado sábado ante la Roma su primer partido con el Madrid
El primer partido de la pretemporada que disputó el Real Madrid ante el Roma (0-0 y derrota en los penaltis por 6-7), dejó un poso de mal juego típico de los primeros envites del verano y unas primeras pruebas embrionarias de Rafael Benítez, que tendrá que apuntalar las piezas de su equipo para encajar los múltiples puzzles que se le presentan para el futuro.
El más claro de todos tiene un nombre propio: Gareth Bale. Parece que al jugador galés no acaba de convencerle la posición en la que ha jugado con bastante asiduidad desde que llegó el Real Madrid hace dos temporadas. Desde la banda derecha, sobre todo el curso pasado, no rindió al nivel que se esperaba de él.
Por eso, Benítez, el día que se estrenó en el banquillo blanco, dio total libertad de movimientos a Bale. Fue un experimento que puede hacerse realidad en el futuro. Aunque en algún momento volvió a escorarse a la banda derecha, durante casi todo el tiempo que estuvo en el campo (55 minutos), actuó de media punta por detrás de Jesé Rodríguez con bastante libertad de movimientos.
En su primera incursión en esa demarcación, Benítez solo pudo acabar contento con el trabajo y el esfuerzo de su jugador. A nivel futbolístico, su rendimiento, como el del resto del equipo, no fue muy imaginativo. El Real Madrid casi al completo, y también Bale en su nueva posición, creó poco juego y no tuvo mucha creatividad en la zona de ataque.
Otro nombre propio es el de Cristiano Ronaldo. El portugués, como el curso pasado, jugó en la banda izquierda. Tampoco fue muy efectivo. Parece que el tiempo de Cristiano escorado hacia uno de los lados en ataque tiene fecha de caducidad. Tarde o temprano es posible que se convierta en un depredador del área para aprovechar al cien por cien su efectividad rematadora.
Y es que Cristiano ha perdido muchos puntos en el arte del desborde. Contra el Roma, aunque es muy pronto para afirmar que ha perdido definitivamente esas cualidades de desborde, Cristiano no estuvo acertado en esa posición. Benítez, como a otros ocho de sus jugadores, le sustituyó en el descanso.
El gusto de Cristiano de jugar en la izquierda frena otra opción para Bale, que podría mejorar sus prestaciones si jugara en su banda natural y no a pierna cambiada o en la media punta. Sin embargo, de momento, la estrella portuguesa prefiere colocarse donde siempre lo ha hecho en vez de experimentar como delantero centro puro.
La opción de dejar a Bale con total libertad de movimientos crea otro problema: Isco Alarcón. Si Bale se hace con la posición con la que empezó ante el Roma, el jugador malagueño tendrá pocas opciones de jugar. Toni Kroos y Luka Modric parecen fijos en el esquema de Benítez y aún tiene que buscar un sitio al colombiano James Rodríguez. Y, Karim Benzema, es intocable arriba.
La pieza de Isco será complicada de encajar, pero en breve Benítez tendrá que tener en cuenta otra: la portería. La salida de Iker Casillas y la llegada de Kiko Casilla parece cerrar la puerta a David De Gea.