Fútbol | Segunda Federación
El Atlético Astorga se complica la vida tras caer ante el Rayo Cantabria
Los maragatos hicieron méritos para un mejor resultado pero la pegada de los cántabros lastró todas sus opciones

Ayoub en una acción de juego en el partido frente al Rayo Cantabria.
Rayo Cantabria: Laro Gómez, Adrián Argos, Adrián Cagigal, Mario Solorzano (Hugo Martín, min 71), Pau Mascaró, Andrés Vallecillo, Sergio Martínez (Gabriel Jiménez, min 80), Santiago Franco (Rodrigo Ramos, min 89), Iván Vasiljevic (Daniel Cordero, min 71), Javier García (Manuel González, min 80) y Diego Díaz.
Atlético Astorga FC: Martín Cascajo, Daniel Ceinos, Jonatan Lopes, Pedro Ribeiro, Alberto Pérez (Ivi Vales, min 82), Sergio Fernández (Daniel Rodríguez, min 82), Sekou Kante (Aleixo Cabral, min 83), Ayoub El Battioui, Alejandro Ribeiro, Ángel Cervero y Mario Sánchez (Iván Barajas, min 77).
Goles: 1-0, min 6: Pau Mascaró; 1-1, min 24: Ayoub; 2-1, min 66: Pau Mascaró; 3-1, min 73: Pau Mascaró; 3-2, min 86: Ribeiro.
Árbitro: Alberto Lago Barreiro (Colegio gallego). Tarjetas amarillas a Ivan Vasiljevic. Tarjeta roja ninguna
Campo: Municipal La Planchada
El Atlético Astorga salió de vacio de su partido en Astillero frente al Rayo Cantabria (3-2), un pulso entre directos rivales que mete a los maragatos en más problemas para intentar escapar de la zona de peligro.
Y eso que los maragatos jugaron de tú a tú a su rival, a pesar de contar con numerosas bajas, e incluso tuvieron opciones para sacar un resultado más favorable pero la pegada de los locales, especialñmente de Pol Mascaró, fue determinante.ç
El partido no pudo comenzar peor para los intereses del Atlético Astorga, ya que en el minuto 6 los cántabros golpearon primero con el tanto de Pau Mascaró, que aprovechó una acción ofensiva bien ejecutada para adelantar al filial del Racing de Santander y obligar a los maragatos a ir a remolque desde los compases iniciales. Ese arranque condicionó el desarrollo del encuentro, pero lejos de descomponerse, el conjunto visitante supo asentarse sobre el terreno de juego, ajustando líneas y encontrando poco a poco su sitio en el partido.
Con el paso de los minutos, los astorganos comenzaron a ganar presencia en campo rival, mostrando una versión sólida y competitiva que les permitió equilibrar el choque y discutir la posesión al conjunto local. Fruto de ese crecimiento llegó el empate en el minuto 24, cuando Ayoub culminó una acción ofensiva bien trenzada que devolvía la igualdad al marcador y premiaba el esfuerzo de los visitantes, que habían sabido rehacerse tras el golpe inicial.
A partir de ahí, el encuentro entró en una fase de mayor igualdad, con ambos equipos alternando el control y midiendo riesgos, conscientes de lo mucho que había en juego en un duelo entre rivales directos, con los cántabros situados en la novena posición con 42 puntos y el Atlético Astorga justo por detrás, undécimo con 40. Durante ese tramo, el conjunto maragato mostró personalidad, orden y capacidad para competir de tú a tú, neutralizando por momentos las virtudes del filial racinguista y generando llegadas que, sin embargo, no terminaron de concretarse.
El paso por vestuarios no alteró en exceso el planteamiento inicial, aunque sí se percibió un ligero paso adelante de los locales, que comenzaron a imprimir un mayor ritmo al juego en busca de desnivelar de nuevo el marcador.
Pese a ello, el Atlético Astorga seguía bien posicionado, mostrando solidez defensiva y manteniéndose vivo en el partido, dando la sensación de poder incluso adelantarse si afinaba en los metros finales. Sin embargo, en el minuto 66 volvió a aparecer la figura de Pau Mascaró para adelantar de nuevo al Rayo Cantabria, en una acción que castigó en exceso a un conjunto leonés que había competido con orden y disciplina hasta ese momento.
El tanto supuso un duro golpe para los visitantes, que vieron cómo se rompía de nuevo la igualdad en un instante puntual, obligándoles otra vez a remar contra corriente. Apenas siete minutos después, en el 73, el propio Mascaró firmó su hat-trick particular al transformar el 3-1, en una jugada que parecía dejar el encuentro visto para sentencia y que evidenciaba la eficacia del conjunto local en los momentos clave del partido. A pesar de ese escenario adverso, el Atlético Astorga no bajó los brazos y volvió a demostrar carácter competitivo, manteniéndose fiel a su idea y buscando recortar distancias para reengancharse al encuentro.
Ese esfuerzo tuvo recompensa en el minuto 86, cuando Alejandro Ribeiro anotó el 3-2 y devolvió la emoción a los instantes finales, encendiendo las esperanzas del cuadro maragato.
En los últimos minutos, los visitantes se volcaron en el campo rival, acumulando hombres en ataque y buscando con insistencia un empate que, por momentos, parecía posible ante un Rayo Cantabria que optó por proteger su ventaja y replegarse. Sin embargo, pese a la presión final y al empuje visitante, el marcador ya no se movería, dejando una derrota que sabe amarga para el Atlético Astorga, tanto por el desarrollo del juego como por la sensación de haber estado siempre dentro del partido.
Más allá del resultado, los de José Luis Lago ofrecieron una imagen seria, competitiva y valiente, plantando cara a un rival directo y mostrando argumentos para seguir peleando en la zona media de la clasificación.