Diario de León

La investigación revela que el propio Donald Trump organizó el ataque al Capitolio

La Comisión del Congreso inaugura sus audiencias con numerosos testimonios y pruebas que vinculan al expresidente

Imagen de uno de los videos de Trump que la comisión emitió el jueves. JABIN BOTSFORD

Imagen de uno de los videos de Trump que la comisión emitió el jueves. JABIN BOTSFORD

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Millones de norteamericanos vieron por primera vez perturbadoras imágenes de vídeo y escucharon sorprendentes declaraciones de testigos durante la transmisión en directo de la primera audiencia pública de la Comisión del Congreso que investiga el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021. La sesión inicial expuso con crudeza una síntesis del material gráfico y audiovisual con el fin de presentar de forma sucinta la compleja trama que pretendió impedir la validación de la victoria de Joe Biden en las elecciones presidenciales de noviembre de 2020.

Los miembros de la Comisión relataron cómo se desató la destrucción brutal del edificio a cargo de hordas de violentos que desbordaron el sistema de seguridad policial y obligaron a los congresistas —incluido el entonces vicepresidente del país, Mike Pence, mientras la muchedumbre violenta gritaba «¡cuélguenlo!»— a buscar refugio.

El informe del Congreso presentó numerosas evidencias de que el ataque fue premeditado, incitado y organizado por el expresidente Donald Trump y sus aliados para mantenerse en el poder. El público estadounidense vio por primera vez dramáticas imágenes inéditas acompañadas del testimonio del cineasta británico Nick Quested, que grabó un documental empotrado en el grupo de extrema derecha Proud Boys durante el ataque. También se expusieron insólitos relatos de testigos de la Casa Blanca, como los de personas directamente vinculadas al exvicepresidente Mike Pence como su exconsejero principal, Greg Jacob; el exjuez federal, J. Michael Luttig; y su exjefe de gabinete, Marc Short. Asimismo se recogieron declaraciones de la propia familia de Trump, como su hija Ivanka y su cuñado Jarred Kushner.

La Comisión presentó con exquisito detalle la primera de las seis audiencias públicas, trasmitida en horario de máxima audiencia y producida por el expresidente de la cadena ABC News, James Goldston. El veterano de programas de televisión de gran audiencia, como el popular Good Morning America, se incorporó a la Comisión como «asesor no anunciado», y ha sido el encargado de dar forma al material recopilado por la Comisión durante diez meses de trabajo, que incluye más de 140.000 documentos y por encima de 1.000 declaraciones y entrevistas.

El equipo de Goldston ha coreografiado las seis audiencias públicas en episodios de duración estándar de televisión, de 90 minutos hasta dos horas y media, aplicando técnicas narrativas populares para crear una trama digerible a todos los tipos de audiencia. El material visual fue editado para lograr el máximo impacto en televisión y en las redes sociales.

Gran audiencia televisiva

En esencia, el programa de televisión contenía todos los elementos de un drama literario para garantizar éxito de taquilla: el rey delirante aislado en su torre a punto de ser destronado incita a una turba de violentos que es invitado a tomar por la fuerza el Capitolio mientras personajes siniestros traman la sedición en oscuras cámaras del poder.

Los siete demócratas y dos republicanos —rechazados por su propio partido— que conforman la Comisión no han tomado ningún riesgo en su estrategia de medios para asegurarse la máxima atención del público y de la prensa, además de convencer a los escépticos. Nada se ha dejado al azar para amplificar el impacto de este acontecimiento televisivo histórico. Docenas de fiestas públicas organizadas por activistas se celebraron en hogares y centros sindicales a lo largo de todo el país para seguir el programa en compañía de amigos.

Donald Trump fue un espectador de excepción, enfurecido ante la ingentes y contundentes evidencias contra él expuestas sin filtros, directamente al público, mientras no podía intervenir en su propia defensa.

El expresidente ha tratado de socavar esta investigación a toda costa a través de interminables litigios en los tribunales. El propio Trump continúa tratando de definir la historia, declarando que el ataque «representó el mayor movimiento en la historia de nuestro país».

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