La Junta cree que el nuevo proceso abierto genera «inquietud»
La Junta de Castilla y León valoró ayer que esperar hasta el mes de septiembre para conocer si alguna caja de ahorros de España necesita la intervención del Gobierno por no llegar al 'core capital' del diez por ciento, como ha anunciado la vicepresidenta económica, Elena Salgado, «no es bueno, genera inquietud y poca confianza» para los mercados, las empresas y los impositores.
Este es el mensaje que trasladó el consejero de la Presidencia y portavoz de la Junta, José Antonio de Santiago-Juárez, sobre la iniciativa que el Gobierno prevé plasmar como Real Decreto en febrero, y en la que recalcó que el Ejecutivo de Zapatero «ha dado una vuelta de tuerca» en un mes sobre la reestructuración del sistema financiero sin explicarla.
De Santiago-Juárez se mostró prudente sobre cómo afectará estas medidas a las cajas de la comunidad hasta conocer los detalles de la normativa que apruebe el Gobierno, si bien expresó la confianza en que no sólo la caja fusionada, Caja Duero-Caja España, supere el test de septiembre, sino también las restantes.
En cuanto a posibles actuaciones de la Junta, recordó que sus «competencias llegan hasta donde llegan».
Reiteró la defensa de un sistema financiero «potente, competitivo y comprometido» con Castilla y León, para cuyo mantenimiento hará «lo imposible», y subrayó la propuesta y el debate que abrió la Junta en ese momento, cuando el presidente del Gobierno hablaba de que España contaba con uno de los sistemas financieros «más potentes» de la comunidad internacional.