León busca una solución para abrir el pasaje de Ordoño a San Agustín
El gran escollo es la autorización para ampliar las alturas de un edificio protegido.

Edificio protegido de Ordoño que ahora tiene planta baja y dos alturas y para el que se pide autorización para subir más pisos.
El Ayuntamiento ha remitido a la Comisión Regional de Urbanismo un completo informe para acabar con la última manzana de naves que queda en el centro de León, el conocido como callejón de San Agustín, cuya solución pasa porque se acepte poder elevar el número de plantas en el edificio situado junto a la sede municipal de Ordoño, que está protegido, según explica la concejala de Urbanismo, Belén Martín-Granizo.
De aprobarse, el expediente ya podría continuar, aunque es complejo porque entre los propietarios hay una fundación, pero al menos se acabaría con el gran escollo que tiene esta zona sin edificar y cuya futuro incluiría un futuro pasaje peatonal entre ambas calles.
Belén Martín-Granizo recuerda que la propuesta de poder construir por encima del nivel que tiene el actual edificio, situado en el número 12 de Ordoño II, ya se ha aceptado en otros casos, como el edificio de Telefónica situado en la esquina de Padre Isla con Lope de Vega, otro inmueble en Padre Isla cerca del semáforo de Renueva o en una antigua casa de Suero de Quiñones.
El PGOU permite cambiar la fisonomía de los edificios protegidos del siglo XX, del llamado Ensanche, cuando la ciudad se abrió hasta San Marcos y Guzmán, siempre y cuando se mantenga la fachada, que sería este caso también.
El callejón de San Agustin se ha convertido en un foco de abandono, algo aliviado en los últimos meses como entrada y salida para las obras de reconstrucción del edificio anexo del Ayuntamiento, afectado por el incendio del pasado verano. La propiedad se la reparten la Fundación Fernández Peña y una serie de propietarios mancomunados en la sociedad «Ordoño II-San Agustín», según añadió la edil de Urbanismo.
Esta sociedad firmó el pasado mes de agosto de 2012 un acuerdo con el alcalde de León, Emilio Gutiérrez, para facilitar la salida de escombros de las obras y posibilitar su ejecución con la demolición de una nave.
Entonces, Emilio Gutiérrez agradeció a estos propietarios su disposición, ya que la alternativa para sacar los escombros por Alfonso V era mucho más cara y obligaría a cortar la calle.
Belén Martín-Granizo espera que la respuesta de la Comisión Regional de Urbanismo se produzca lo antes posible y que sea positiva, ya que en otros casos similares se ha aprobado el proyecto de conservación del edificio.
El edificio estuvo ocupado durante mucho tiempo por varias asociaciones juveniles, que fueron desalojadas en el año 2006. Los bajos comerciales están ocupados desde hace años.
En el centro de León y en el casco antiguo se conservan varias fachadas con el mismo fin que la de Ordoño, pero tampoco se beneficiaron de los buenos años del ladrillo. Una está en Padre Isla, entre las calles Julio del Campo y Ramiro Valbuena, y otras dos en las plazas de Santo Martino y en San Pelayo, respectivamente.