Diario de León
Los camareros de la Virgen del Mercado descienden la talla de la Piedad y la preparan para salir en la inmemorial procesión de hoy (20.00 horas).

Los camareros de la Virgen del Mercado descienden la talla de la Piedad y la preparan para salir en la inmemorial procesión de hoy (20.00 horas).

León

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Viene de antiguo la veneración a este lugar. De antes de que llegara Ella. Quizá de cuando la Legio seguía encerrada en sus muros y la ciudad la iba creando la gente, al margen de los designios de Roma.

Por esta calle que hoy llama Puerta Moneda iban y venían los ciudadanos del vicus, el barrio romano que se levantó en las lindes de Puente Castro. Libres y esclavos, comerciantes y funcionarios, esposas y prostitutas. Mujeres. Qué sería la Gémina Pía sin ellas. Si la ciudad removiera su pasado, si cavara su asfalto y ahondara en lo que fue, encontraría en este lugar las trazas de una devoción antigua y profunda. De todas las épocas, de todas las creencias.

Es este altar de la ciudad, lugar donde es herencia la fe de los mayores. De siempre. Por los siglos de los siglos. De antes de Cristo y de ahora.

Aquí, en este lugar de paso cuenta la leyenda, y es cuestión de creer, que ardió una zarza para asombro de un pastor y su rebaño. Y que acercándose al fuego, comprobó que era obra divina. Justo ahí donde se alza ahora un crucero y la ciudad cree que fue patíbulo de ladrones y maleantes, aunque no. Una voz le rogó que levantara un templo y que se adorara la Aparición. Debió de ser un 8 de febrero, pues manda la tradición celebrarlo en esa fecha. Un 8 de febrero de un año cualquiera del siglo VI. Y fue así como Ella llegó a este lugar santo y sagrado, antiguo y hermoso. Mucho antes de que otro pastor y otra aparición, también en una zarza, también al pie del camino, también en un lugar de culto, intentara cambiar el curso de la historia.

Pero nada pudo con el deseo de su pueblo. Ni el relato de Alvar Simón Fernández, el pastor de Velilla de la Reina que el 2 de julio de 1505 descubrió a la otra Virgen del Camino, ni la construcción de otra ermita, ni otros fervores populares. Ella siguió siendo la Virgen venerada.

A sus pies se han postrado reinas y campesinas, damas y mendigas. Le tejieron valiosos mantos y le regalaron sus dones. La ciudad que la devociona le ha pedido de todo. Desde agua para los campos hasta el final de las guerras, desde auxilio para los necesitados a cura para la peste. Por pedirle, le han pedido hasta ayuda para un mejor gobierno, aunque a tanto no haya llegado su intercesión divina.

Cuando esta noche se extienda sobre León el silencio, cuando la primera Luna llena de primavera anuncie el comienzo de la vida de nuevo, cuando el incienso arome las callejas que vio el Medievo y los velones rompan las tinieblas, la ciudad se rendirá ante Ella.

No irá sola la Virgen de la calle, la seguirá la ciudad entera. Y se estremecerá con el latido de un tambor destemplado, con el quejido de una corneta. Brotarán en la memoria ancestral las palabra del profeta: «Vosotros que pasáis por el Camino, ved si hay dolor como mi dolor». La seguirán en procesión inmemorla miles de almas. Y las velas que oscurecieron su tez, la cera que durante siglos tiznó de humo su altar, recordará el porqué de su nombre popular. La Morenica, la Virgen del Mercado, la del Camino, la Antigua, la Señora de León.

La llevarán en andas sus braceros, sólo mozos nacidos y bautizados en el mercado, debieran. Pero si ellos no lo hicieran, si la historia decidiera dar un giro, lo haría la ciudad, sus gentes. La mecerían con dulzura sus mujeres, esas que han construido esta tierra hecha de palabra de hombre y silencio de mujer, las que le darán luz esta noche para no dejarla sola.

Y Ella, acostumbrada a plegarias, a ruegos y rogativas, tal vez conceda a su ciudad el mayor prodigio, el más grande, el verdadero milagro para que lo recuerde la historia: que no sólo luzca el sol, sino que hasta haga calor esta Semana Santa. Así sea.

LA PROCESIÓN DE HOY

La Dolorosa.20.00 horas. Iglesia del Mercado

Agrupación de Braceros del Mercado y la Ciudad de León

Susana Vergara Pedreira. Foto: RAMIRO

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