Uno de cada cuatro alumnos de León logra el título de la ESO sin tener todo aprobado
El estudiante puede promocionar con dos suspensos con la Lomloe si lo decide el equipo docente

Un grupo de alumnos realiza una tarea durante una clase en su instituto.
Suspender una o dos asignaturas no implica tener que repetir cuso. Este es el tope que fija la ley educativa para que un alumno que concluye cuarto de la ESO pueda dar el salto a Bachillerato. Una medida que en la provincia de León beneficia a uno de cada cuatro alumnos, que consigue superar la enseñanza obligatoria arrastrando materias. La Lomloe incide en que repertir curso debe ser «algo excepcional» y que se promocionará al estudiante «cuando el equipo docente considere que la naturalza de las materias no superadas les permiten seguir con éxito el curso siguiente».
La ESO pone fin a la enseñanza obligatoria, que los alumnos concluyen a los 16 años. A partir de ahí, se abre el escenario del Bachillerato o de la Formación Profesional, en el caso de que quieran seguir estudiando, pero pueden conseguir el título pese a no tener todas las asignaturas aprobadas. El porcentaje de alumnos que lograba el título antes de que se implantanse la Lomloe —que lo hizo de forma progresiva tras desembarcar en las aulas en el curso 21/22— con alguna materia suspensa no llegaba al 16,5%, con lo que el cambio de normativa ha elevado los alumnos que pasan de curso sin tenerlo todo aprobado en 8,5 puntos.
El Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes acaba de sacar la última estadística sobre resultados académicos. El número de alumnos leoneses que promociona es inferior a la media nacional, donde el 88,5% logra el título, frene al 85,6% que lo consigue en los institutos leoneses. Los que consiguen pasar con el curso ‘limpio’ son seis de cada diez, también por debajo del porcentaje nacional.
El número de alumnos que pasa de curso sin tenerlo todo aprobado se mantiene constante a lo largo de los cuatro cursos que dura la Enseñanza Secundaria Obligatoria, aunque el curso pasado tuvo un pico en tercer curso, cuando casi tres de cada lograron pasar a cuarto arrastrando algún suspenso. La estadística registra también el tipo de centro en el que estudia el alumnado y recoge que se promociona más con alguna asignatura suspensa en los centros públicos, mientras que en los concertados pasan más alumnos pasan el curso limpio.
En León, en el curso 22/23, al que hace referencia la última estadística del ministerio consiguieron el título de la ESO 3.034 jóvenes y si se analiza la diferencia entre los chicos y las chicas no hay gran disparidad en ninguno de los cuatro cursos, ni entre los que promocionan con todo aprobado ni entre los que lo hacen con materias suspensas.
En Bachillerato
Tras la ESO, los alumnos que quiera acceder a la universidad, deben cursar el Bachillerato —aunque también cabe la opción de hacerlo tras cursar una FP—, dos cursos en los que también cabe la posibilidad de pasar sin tenerlo todo aprobado. En esta etapa, tan sólo se permite conseguir el título con un suspenso, pero las estadísticas ministeriales tan sólo recoge estos datos para primer curso, donde sí se recoge que no llega al 20% los que no aprueban todo. Por ramas, son los alumnos de Humanidades y Ciencias Sociales los que presentan una mayor tasa de promoción con materias sin aprobar mientras que son los de Ciencia y Tecnología los que más pasan sin tener ninguna materia pendiente.
En el caso de Primaria, donde el alumnado puede repetir solo una vez durante toda la etapa, que cuenta con seis cursos, el 98% de los alumnos leoneses consigue el título al finalizar sexto. En todos los casos, es competencia de los tutores y profesores que de un aula determinar si el alumno debe o no promocionar, pasar de curso, aunque en Primaria más que las asignaturas en sí se tiene en cuenta si han adquirido «las competencias».