La Asociación de Alzhéimer convierte en millonaria a Laciana
Villablino y el valle de Laciana en su conjunto han vivido a lo largo de toda la jornada de este lunes, un día lleno de sorpresas, alboroto y alegría difícilmente contenida. Tras un año 2025 «muy negro» en la zona, debido a los incendios veraniegos y a la muerte de cinco mineros en las explotaciones asturianas, un rayo de luz se cuela entre las sombras, para traer optimismo de cara al nuevo año

Los agraciados con el premio Gordo del Sorteo Extraordinario de Navidad festejan su suerte en Villablino.
Una amalgama de nervios, sorpresa y profunda emoción inundó este lunes la localidad de Villablino tras confirmarse que el Gordo de la Lotería de Navidad había aterrizado en la comarca de Laciana. La fortuna llegó de la mano de la Asociación de Alzhéimer del Valle de Laciana, que distribuyó el número premiado desde su sede en la pedanía de Villaseca, repartiendo una alegría inmensa entre vecinos que todavía no daban crédito a su suerte.
En la administración de lotería J. de Lama, el ambiente era de absoluta euforia. Mónica Menéndez, su propietaria, no lograba contener las lágrimas al asimilar la magnitud del premio otorgado. Para ella, esta experiencia representa una sensación única marcada por el orgullo de haber hecho feliz a tanta gente en un año que describió como «muy triste» para la comarca. Menéndez subrayó que este hito permite situar de nuevo a Villablino en el mapa, pero esta vez por un motivo de celebración y esperanza.
Entre los agraciados, las historias de solidaridad y alivio financiero se multiplicaban a pie de calle. Una de las premiadas explicaba con entusiasmo que compartía su décimo con una amiga, lo que le reportaría unos 164.000 euros tras impuestos; una cantidad que, en sus propias palabras, le «arregla las navidades y mucho más». Este sentimiento de respiro económico fue una constante entre los vecinos, quienes recordaron la dureza de los últimos meses en una zona castigada por la crisis y la falta de fortuna.
El reparto también dejó estampas de unión familiar y vecinal. Muchos de los décimos fueron adquiridos en el Bar Benedel, un establecimiento cercano a las viviendas de los premiados que convirtió la sorpresa en un fenómeno de barrio. Hubo quienes se enteraron por llamadas telefónicas que inicialmente confundieron con bromas, y otros, como una familia de lacianiegos, cuya madre había comprado participaciones para todos sus hijos, repartiendo así el «pellizco» monetario de forma equitativa entre sus seres queridos.
Por su parte, la Asociación de Alzhéimer vivió el sorteo con una tensión creciente. Su directora, Isabel Bares, relató cómo la noticia llegó por fases: primero supieron que el número terminaba en 2, luego en 32, hasta que finalmente confirmaron que poseían el Gordo completo. Gracias a este premio, la asociación podrá financiar un proyecto largamente esperado: la adquisición de un transporte adaptado para sus usuarios, garantizando así la mejora del servicio en un centro que actualmente da cobertura a gran parte de sus plazas disponibles.
«Lo estamos viviendo con muchísima emoción. Era muy necesaria una buena noticia», afirmó el alcalde Mario Rivas a la gencia Ical, feliz de cerrar este 2025, que ha sido especialmente duro para el valle debido al fallecimiento de cinco vecinos en dos accidentes en minas de Asturias.
«No compensa la pérdida de la vida de los compañeros, pero esto nos hace ver que también hay noticias positivas», añadió el regidor leonés.
El Ayuntamiento y la Administración de loterías que ha vendido el número se han convertido en un hervidero de gente. «Estoy en el Ayuntamiento y es un sube y baja de personas entrando y saliendo, hablando con los funcionarios. Todo el mundo está muy ilusionado. He estado en la administración, hay una alegría muy grande y era muy necesaria además», reconoce el alcalde.
Ahora Laciana verá la Navidad con otros ojos y su regidor espera que parte del dinero se reinvierta en el municipio «y se den oportunidades a los jóvenes en un municipio que lo necesita».
La jornada concluyó como una verdadera fiesta colectiva donde el cava no faltó en las celebraciones improvisadas. Mientras algunos afortunados ya planean «tapar agujeros», pagar deudas o realizar viajes pendientes, el sentimiento general en Villablino es de merecimiento. Tras un año duramente golpeado por la crisis de la minería y la devastación de los incendios, el Gordo de Navidad ha supuesto mucho más que un premio económico; ha sido el impulso anímico que la comarca necesitaba para mirar al futuro con optimismo.