El alfoz de León acelera su mejora urbana con más de 2 M€ para cerrar cicatrices
Estrategia contra la «piel de cocodrilo» y los baches en el área metropolitana. San Andrés, Sariegos, Villaquilambre y Valverde cambiarán la piel a medio centenar de calles

La calle Real de Villaobispo cambiará la piel de cocodrilo a partir de Semana Santa y tras trece años.
Antes de la llegada del tren de borrascas, los ayuntamientos del cinturón de León ya habían ideado y presupuestado una gran transformación urbana para cerrar sus cicatrices con nuevo asfalto en medio centenar de calles que sufren el paso del tiempo y de vehículos.
De hecho, sus actuaciones para este año superan los dos millones de euros, con Villaquilambre a la cabeza porque es el municipio que desplegará un plan más ambicioso de maquinaria y alquitrán tras imprimir velocidad de crucero a las demandas ciudadanas. Este Ayuntamiento de 19.500 habitantes movilizará la friolera de 1,5 millones para actuaciones urgentes en tres localidades clave. Y ya ha empezado esta misma semana por Villaobispo de las Regueras, donde el foco se sitúa en la intersección de las calles Remesón y Juan de Juni. Allí se proyecta la construcción de una nueva glorieta que enlazará hacia la conexión con la carretera de Santander. La idea es permitir un acceso más fluido sin atravesar el pueblo para llegar al colegio de Los Adiles, donde estudian 450 alumnos y tener la solución lista en siete meses para el nuevo curso. Además, tras Semana Santa la calle Real cambiará de piel por primera vez tras trece años. El diagnóstico técnico no deja lugar a dudas: el firme presenta un agotamiento avanzado, con las típicas grietas en «piel de cocodrilo» y roderas que complican la conducción. Además, la falta de pendiente provoca que, con cada lluvia, la calzada y los aparcamientos se convirtieran en pequeñas lagunas improvisadas. Para atajar esos problemas, la obra no será un simple lavado de cara. Los trabajos de 150.000 euros seguirán un proceso meticuloso fresado y nivelación, drenaje inteligente y uso de adoquín prefabricado de hormigón. En Navatejera se invertirán 200.000 euros en las calles Santo Cristo y Blas de Otero para amortiguar el ruido de las ruedas sobre las tapas de registro. El municipio también acometerá una reforma integral del Camino Viejo a León, en el tramo desde la calle Pablo Casals hasta Villarrodrigo. Esta vía, que actualmente actúa como un desahogo fundamental para evitar las arterias principales, dejará de ser un vial degradado para transformarse en una carretera moderna dotada de mejores arcenes e iluminación. Por su parte, San Andrés del Rabanedo, donde residen casi 31.000 habitantes, adjudicó su Plan de Asfaltado por 272.000 euros, que llegará a zonas con una «fuerte demanda vecinal» y un alto componente social como el entorno del CRE, donde las calles Voluntario Ángel Soto, Juan Pedro Aparicio, Ricardo Gullón, Peregrinos y Limonar de Cuba (donde se ubica el centro de referencia) se suman a la lista para mejorar la accesibilidad. Se mejorarán además vías de alto tránsito como la calle Heriberto Ampudia, Antonio Vázquez y un nuevo tramo de Azorín. La glorieta de Donantes de Sangre recibirá un lavado de cara necesario, al igual que la calle La Fuente en Villabalter.
Valverde y Sariegos
Valverde de la Virgen tampoco se queda atrás en esta carrera por la modernización y fiel a su política de mantenimiento progresivo, centrará los esfuerzos de este año en la renovación de pavimentos en La Virgen del Camino y la mejora de los accesos a los núcleos de Montejos del Camino y Robledo de la Valdoncina para eliminar el deterioro acumulado por el clima y el tráfico pesado en las arterias que conectan las zonas residenciales con los servicios básicos. Con 180.000 euros también ejecutará un refuerzo de los pasos de peatones y adecuará arcenes en los viales periféricos.
Y Sariegos tiene entre ceja y ceja el «barro cero». Con una inversión que refuerza los planes de años anteriores, el municipio se ha propuesto pavimentar los últimos reductos de suelo natural que aún resistían en sus cuatro núcleos urbanos. Esta actuación, que se concentra especialmente en zonas periféricas y calles de reciente consolidación residencial, busca integrar definitivamente estas vías en la trama urbana moderna, eliminar las molestias de polvo en verano y barrizales en invierno que todavía afectaban a algunos vecinos. La estrategia municipal incluye la renovación previa de las canalizaciones de agua y saneamiento para evitar tener que levantar el asfalto nuevo a los pocos meses. Este Ayuntamiento transforma caminos vecinales antiguos en calles completamente equipadas con señalización y accesibilidad garantizada para cerrar una etapa de crecimiento urbanístico y centrarse en el mantenimiento de excelencia. Los cuatro municipios se apoyan en los fondos de cooperación de la Diputación.