MÁS DE MEDIO SIGLO SIN HONRAR A LA PATRONA
Paradilla de Gordón recupera sus fiestas tras sesenta años y los madreñeros enseñan su arte milenario
La localidad, con menos de cinco habitantes, recupera sus fiestas tras casi sesenta años

Madreñeros asturianos hicieron una exhibición
Casi sesenta años sin fiestas. Ahí es nada. Más de medio siglo desde que unos músicos -tal vez fuese solo un acordeonista- se subieron al templete apuntalado con tablones el día anterior y animaron a las parejas a lanzarse a bailar un pasodoble. Paradilla de Gordón, a 1.230 metros de altitud en pleno corazón de la Reserva de Biosfera Alto Bernesga, no celebraba desde los años sesenta ni su fiesta patronal en honor a la Merced, ni el Corpus Chisti.
Una fiesta de pueblo como la de antes y como tal en este regreso han decidido honrar a ese calzado tan leonés y con alma de pueblo: las madreñas. De hecho los actos comenzaron a mediodía con la subida a Paradilla en madreñas. Para ello en el pueblo contaron con la colaboración de los últimos madreñeros de Somiedo, José Enrique y Agustín, que hicieron demostraciones en vivo y en directo de cómo se elabora este calzado a partir de tucos de madera, y proporcionarán calzado a todos aquellos que quieran participar en la prueba. Una vez arriba, a las 13.30 horas, llegaron los pendones de distintos puntos de la comarca, más el de Geras que se mostraron en la subida de la iglesia.
«Nos sentimos orgullos de ser de pueblo, y es eso lo que queremos transmitir con esta fiesta, por eso queremos invitar a todos los que quieran disfrutar de las cosas que todavía nos brindan los pueblos y de las que todos tenemos que presumir», comentó el presidente de la Junta Vecinal de Paradilla, José Manuel González.