Diario de León

El incendio de Fasgar cumple ya un mes activo

Fasgar continúa activo pero sin riesgo, lo mismo que Igüeña. Mientras, Orallo y San Bartolomé de Pinares ya quedaron extinguidos hace tiempo

El incendio que quema Fasgar (León) desde el pasado 8 de agosto posee unas condiciones

El incendio que quema Fasgar (León) desde el pasado 8 de agosto posee unas condiciones "nunca vistas", según relatan los medios que tratan de sofocarlo, ha destacado la Junta de Castilla y León. EFE/ J. Casares.

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Agencias

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El incendio forestal de Fasgar cumple un mes activo, treinta días ardiendo en la provincia de León desde aquel fatídico 8 de agosto en el que, junto a los fuegos de Orallo, Anllares del Sil, Llamas de Cabrera y San Bartolomé de Pinares, se inició la mayor crisis medioambiental de Castilla y León, que aún sigue coleando con fuegos de gravedad como los registrados estos días en Castromil.

Un rayo estuvo en el origen de las llamas de Fasgar, que se prendieron a las 17:25, según los datos de la página web Infocal de la Consejería de Medio Ambiente, en la que se recoge igualmente que el operativo que ha luchado desde entonces contra el fuego suma 124 medios, de los que 7 están trabajando ahora.

Al día siguiente, se declaró el nivel 1 de gravedad potencial y el 14 de agosto subió a nivel 2, e impulsado por el calor, la baja humedad y el fuerte viento, se convirtió en uno de los fuegos más devoradores del último tramo del mes de agosto, el que más llegó a preocupar por su virulencia e imprevisibilidad.

El fin de semana del 30 y 31 de agosto llegaron las buenas noticias; el fuego, que se había unido días atrás al de Igüeña (declarado el 19 de agosto de manera intencionada), bajaba a nivel de gravedad cero, dejando atrás desalojos y confinamientos, y mucho terreno quemado -sin datos todavía de extensión-.

Un mes después, Fasgar continúa activo pero sin riesgo, lo mismo que Igüeña. Mientras, Orallo y San Bartolomé de Pinares ya quedaron extinguidos hace tiempo, y Anllares del Sil y Llamas de Cabrera están controlados tras quemar más de 6.600 y 2.200 hectáreas, pendientes de su extinción.

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