El histórico puente de un siglo que dio paso a la industrialización de Sabero
En 1925 se construyó la infraestructura de hormigón y hierro que daba salida al carbón de este valle de León

El puente de Sabero fue reformado en los años 90.
Las comunicaciones siempre han sido importantes para el desarrollo de las zonas rurales y más en las cuencas mineras, en las que contar con buenas vías de transporte era esencial para poder trasladar el carbón. En la Cuenca de Sabero no existía un puente sobre el río Esla que comunicase con las carreteras nacionales 621 y 625 y el transporte se hacía en una pequeña barca de madera que llevaba personas y pequeñas mercancías y que conducía al norte del país y también al resto de España.
Todo cambió en 1925 con la construcción del primer puente, a base de hormigón y hierro, que daba salida a Cistierna y Bilbao, donde el carbón del valle suministraba a los Altos Hornos de Vizcaya y daba impulso a la empresa minera de Hulleras de Sabero.
El puente fue aprobado entre 1919 y 1920 después de cinco años de obras, un retraso que obedeció a discrepancias en la aplicación de soluciones. El día 6 de septiembre de 1925 fue inaugurado el puente a bombo y platillo por las autoridades locales fueron numerosos los vecinos que se agolparon en los tramos centrales de la plataforma durante unos actos que terminaron con una merienda de autoridades y un baile para los más jóvenes.
Algo histórico
Este importante acontecimiento para la cuenca minera de Sabero, tan celebrado por los vecinos, sólo fue comparable con la constitución del nuevo ayuntamiento tras la segregación de Cistierna el 10 de enero de 1927.
Apenas seis décadas estuvo en uso el puente, hasta los años ochenta, cuando se comenzó la variante de entrada a Sabero y tuvo lugar la inauguración del nuevo puente construido por la Diputación Provincial en 1986 a iniciativa del Saberense Julián García Sánchez y que contó con el apoyo de la corporación municipal presidida por el entonces alcalde Simón Rodríguez. El viejo puente no se destruyó y durante años fue utilizado como paso peatonal para senderistas que visitaban Alejico y su puente colgante para seguir por la ruta Vadiniense a través de la calzada romana de Las Salas. Con el paso del tiempo, la infraestructura fue sufriendo un importante deterioro debido a la falta de uso y al desgaste del material hasta que se convirtió en un grave peligro para los viandantes. La oxidación de las barandillas y el deterioro de las pilastras y estribos le otorgaron un desmejorado aspecto de pobreza y descuido. La viga celosía deflactó hasta presentar unas deformaciones evidentes que, junto a la angostura del tablero, provocaron la inexorable caída en desuso de esta histórica construcción.
En la década de los 90 era tal el deterioro que el ayuntamiento, presidido por el alcalde Francisco García, acordó en el mes de mayo de 2016 la recuperación y rehabilitación de esta pasarela sobre el río Esla, a través del Plan de Cooperación de la Diputación Provincial. Un siglo después, sirve para paso peatonal, observar las aguas mansas de esa zona del Esla y visionar las truchas que golpean con sus saltos sobre las tranquilas aguas. Cien años de historia inolvidables para miles de personas y transportistas que lo cruzaron durante décadas para ir a Cistierna a hacer compras y gestiones oficiales hasta que en 1927 se constituyó Sabero como ayuntamiento.

El 6 de septiembre de 1925 fue la inauguración, a la que no faltó un nutrido grupo de vecinos.
El puente de cien años de Sabero

Deterioro de la infraestructura.
El puente de cien años de Sabero

Deterioro de la infraestructura.
El puente de cien años de Sabero

La pasarela comunicaba Sabero con Cistierna.
El puente de cien años de Sabero

Vecinos del valle, el día de la inauguración.