El jabalí modifica sus hábitos, físico y comportamiento en la última década
La Federación de Caza de León asegura que el cambio se nota en la fauna salvaje Los grupos más numerosos y los partos de hasta once crías desconciertan a los cazadores

Un ejemplar de jabalí, uno de los animales salvajes de los que más se está hablando, en busca de comida.
La fauna salvaje ha experimentado una importante transformación en los últimos años. Es algo que se comenta en el campo y que también saben quienes viven o se dedican a él.
Entre los animales que más están cambiando se encuentra el jabalí, que se ha colocado en primera línea de la actualidad en el campo tras la irrupción de la peste porcina, uno de los asuntos que más preocupa al sector agroganadero junto a otras enfermedades que afectan al ganado y que se han convertido en un reto para este 2026.
Este animal ha cobrado protagonismo por su relación con la transmisión de la peste porcina africana (PPA) y aunque León tiene registradas más de 2.000 batidas de jabalí hasta mediados de este mes de febrero, no son suficientes para controlar la especie y, además, están en la línea habitual en cuanto a números con respecto a otras temporadas.
El jabalí no se caza más en León y desde la federación de caza de la provincia se asegura que no hay tanto jabalí como se dice. Mientras en otras partes de España esta especie se ha convertido en una plaga, no es así aquí. «Habrá que controlarlo, pero no hay una plaga», asegura Miguel Fierro, presidente de la Federación de Caza de León, quien explica que no es que haya disminuido el interés en hacer cacerías de jabalí , «alguna batida sí que hay, pero se requiere tener perros y no todo el mundo tiene».
Lo que sí hay es un dato curioso que se comenta entre los cazadores: ahora el jabalí aparece en grupos mucho más numerosos que antes. Fierro añade que «los partos también son ahora de más crías, hasta de nueve y de once, cuando lo normal eran tres o cuatro». Son datos «desconcertantes» para los cazadores. Fierro asegura que «el monte ha cambiado mucho» y , aunque asegura carecer de rigor científico que respalde sus conclusiones, sí es un «espectador excepcional del monte» porque en él ha pasado muchas horas de su vida.
Lo cierto es que este animal ha evolucionado y eso se nota tanto en su cambio de hábitos como en su físico. Galicia lo sabe bien, pues la población de esta especie ha crecido en las últimas décadas, así como los conocidos como ‘vakamulos’, superjabalíes de hasta 200 kilos de peso. En León, hay ejemplares de 120 kilos, un tamaño que tampoco es el habitual. «El comportamiento del jabalí ha cambiado, como el de la mayoría de la fauna salvaje», apunta Fierro. Para él, el hecho de que ahora haya más jabalíes que hace veinte años es una muestra también de su evolución, pero insiste en que tampoco hay tantas cacerías. «Si les das mucha caña en una zona determinada, ellos se largan. Hay que valorar cuánta especies queremos y el control poblacional se hace cazando, pero no a todas horas. Hay que observar su compartamiento por zonas para controlar las poblaciones, pero no es una tarea fácil porque es campo abierto», argumenta.
Depredadores
En España, son siete las especies de depredadores que figuran en las órdenes de veda, entre ellas el jabalí, un caso particular dado que puede considerarse como una especie cinegética pero también depredadora, según la Fundación Artemisan.
En el cambio de hábitos también se incluye el hecho de que los jabalíes se acercan cada vez más a las zonas urbanas. Para el veterinario leonés Juan José Badiola esto muestra también ese cambio de hábitos. Para él, sí que son «una plaga» en general porque «ha aumentado muchísimo su población y también ha cambiado sus hábitos en los últimos años». Según explica, son animales difíciles de controlar y de una enorme movilidad, pues puede caminar hasta 50 kilómetros en un solo día.
La fauna salvaje es una de las preocupaciones del campo por los daños que causan en la agricultura como en el caso del jabalí y en la ganadería, como el lobo. Este último, junto al oso, constituyen el grupo de especies que más inquietan.