refinamiento modernista
Transgresoras, personalizadas y con carácter… versiones DS. Citroën individualiza sus gamas de gran serie con dos letras que, desde el pasado, dan un salto al presente. Los DS3 y DS4, personalizan los gustos automovilísticos de toda una generación de productos en los catálogos del «chevron».

Camaleónica y transgresora, la gama DS3 ofrece múltiples posibilidades de personalización.
Lujo… generalista. Con un par de «históricas» siglas, DS, Citroën ha conseguido recetar lujo en los catálogos de una fabricación hasta ahora fundamentalmente generalista.
Un éxito que la marca del chevron cifra, sólo para la gama DS3, en más de 100.000 unidades vendidas con —lo más significativo— un tercio de ellas correspondientes al nivel de acabado más alto.
Una «celebración» que Citroën plasmó en el pasado Salón de Francfort con el lanzamiento del DS3 Ultra Prestige, donde el fabricante ha volcado lo más granado de su estilismo tecnológico: materiales nobles y procesos inéditos, hasta la fecha, en el segmento de militancia.
El botón de muestra… la decoración «Monograma» en el techo de los DS3, que combina superpuestos, en una suerte de mágica aparición, diversos tonos de la pintura en función de las variaciones de la luz que incide sobre esa zona del coche. Consecuencia: sutiles contrastes entre el mate y el brillante.
Una exclusivista versión del DS3 que adopta llantas de 17 pulgadas y acabado «Dark Chrome» en las bandas protectoras de las puertas y en la parrilla frontal.
El interiorismo del DS3 Ultra Prestige adopta asientos tapizados en cuero y colores degradados progresivos: blanco en la parte alta del respaldo y negro en la banqueta; mientras en el salpicadero se aprecia una banda de cuero blanco y en las alfombrillas —más gruesas de lo habitual— una terminación de doble costura en hilo contrastado.
Además, la línea DS, actualmente formada por los DS3 y DS4, crecerá a principios del próximo año 2012 con el lanzamiento del DS5, primer modelo de la marca equipado con la tecnología full-hybrid Hybrid4, que combina un motor turbodiésel de rampa común con otro eléctrico.
Para Alfredo Vila, Director General de Citroën en España, «con la línea DS buscamos al amante del automóvil que sabe apreciar, por encima de prejuicios, cuando un vehículo sobresale por la calidad de sus acabados y materiales, altas prestaciones, tecnología y diseño».
Transgresor y con fuerte personalidad, el DS3 se convierte en un auténtico fashion victim, con potencias que van de 70 a 200 CV y la posibilidad de vestirlo al gusto de cada cliente; es decir, un «coche a la carta» gracias a las múltiples combinaciones de techo, carrocería a interiores.
La cara más deportiva del DS3 puede verse en el Campeonato del Mundo de Rallyes, donde los pilotos oficiales de la marca Sébastian Loeb y Sébastian Ogier, han ganado 8 de las 10 pruebas puntuables en lo que se lleva de certamen hasta la fecha.
Cuatro mecánicas de gasolina y tres diésel, asociadas a cajas de cambio manuales y automáticas, conforman la gama motorística del DS3. VTi 90, VTi 120, THP 155 6v y THP 200 en el caso de las versiones de gasolina. HDi 70, e-HDi 90 Airdream y HDi 110 6v en le caso de los gasóleos.
Por lo que respecta a la gama DS4, Citroën la declina en tres motores diésel de última generación equipados con filtro de partículas: HDi 90, HDi 110 (disponible también en versión e-HDi) y HDi 160; mientras el escalonamiento de gasolina, motores tetracilíndricos desarrollados en colaboración con BMW, viene dado por las versiones VTi 120, THP 155 y el nuevo THP de 200.
En el capítulo practico, el DS4 adopta una parabrisas panorámico que ofrece una visibilidad superior a 45º que, unido a la ligera elevación del coche —y su puesto de conducción— facilita las maniobras en utilización urbana. Además, cuando no se requiera tanta luminosidad y para asegurar el confort a bordo, tanto el conductor como el pasajero de la zona delantera disponen de sendos ocultadores rígidos individuales, que incluyen unos generosos parasoles abatibles.